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Rory mira atrás y saca una lectura positiva

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«Sacaré el máximo provecho de mi decepción en el US Open». Rory McIlrory lo tiene claro. El norirlandés no es el típico jugador que se regodee en el dolor ni relamiéndose las heridas. El campeón defensor del Genesis Scottish Open llega a The Renaissance Club con las ideas muy claras. Fue una gran decepción perder de ese modo en Pinehurst Nº2, eso es obvio, pero no tiene intención de que eso cambie su hoja de ruta.

Han sido sus primeras declaraciones tras el colapso frente a DeChambeau y el mensaje que quería transmitir lo tenía muy claro: «A medida que me alejo de todo lo que sucedió, empiezo a ver lo positivo y a ser consciente de todas las cosas buenas que hice durante toda la semana».

Si algo tiene claro el de Holywood es que, salvo tres fatídicos hoyos, jugó a las mil maravillas: «En la última jornada hice cosas que no había sido capaz de hacer en los dos últimos años», afirma el campeón de cuatro Grandes, «Ese día tuve el torneo bajo control durante casi todo el día, pateé bien cuando lo necesitabé. Hice birdies y fui capaz de meterme en la pelea».

Merece la pena no olvidar que ese domingo remontó una desventaja de tres golpes con DeChambeau y llegó a colocarse líder por dos. Es cierto que ahí llegó el colapso y con el trofeo entre los dedos el norirlandés falló dos putts cortos en los hoyos 16 y 18 para terminar segundo del US Open.

Rory no cambiaría demasiadas cosas si se volviera a encontrar en esa situación, pero si reconoce un error. McIlroy admite haber estado demasiado pendiente de DeChambeau: «Tal y como es el campo y el modo en el que se dieron las cosas fui muy consciente de lo todo lo que iba haciendo. Creo que eso me sacó un poco de mi pequeño mundo» De hecho, admite que en el putt que falla en el hoyo final era consciente del golpe de DeChambeau desde el tee y que no tenía una posición sencilla. El putt no era tan sencillo como parecía, pero reconoce que estuvo demasiado pendiente de Bryson.

En definitiva, si hay un jugador que sabe levantarse de los tropiezos es Rory McIlroy. Lo ha hecho durante toda su carrera y no tiene intención de que esta vez sea distinto: «Cuando recuerde aquella jornada, al igual que me acuerdo de algunos de los momentos más difíciles de mi carrera, sabré mirar y aprender mucho de aquello. Espero que me sirva de algo. Es algo que me ha acompañado a lo largo de mi carrera. He sabido aprovechar esos momentos difíciles y convertirlos en grandes cosas».

Esta semana en Escocia buscará darle la vuelta a todo aquello. Afronta un reto mayúsculo. Nadie ha sido capaz de defender el título en el Abierto de Escocia en las 45 ediciones anteriores. Será capaz de darle la vuelta a lo sucedido o es todavía demasiado pronto. Esa es la gran pregunta esta semana.