– El turno de tarde de la primera jornada del Scottish Open nos ha dejado otro colíder más, Victor Perez (-6), que se ha unido a los Nico Echavarría (-6), Jake Knapp (-6) y Sepp Straka (-6). El francés Perez lleva toda la vida (es una manera de hablar, claro) tratando de meterse en el equipo europeo de la Ryder. Siempre se la ha visto como un posible candidato, pero una vez más, en este 2025, anda lejos en la clasificación. Una victoria esta semana en Escocia ni siquiera lo metería entre los seis mejores, pero sin duda le daría un penúltimo e interesante impulso. En todo caso, la posición que ahora ocupa le concedería una plaza para el Open de la semana que viene en Royal Portrush, que no sería un botín menor.
– A falta de tres hoyos para el final de su vuelta Rory McIlroy (-2) estaba algo descolgado, con un parcial de una sobre par, pero finalizaba con tres birdies consecutivos para transformar por completo el día y puede que también su torneo. Pero no sólo era que fuera una sobre par en quince hoyos, es que tampoco su juego le había llegado para mucho más. Le estaba costando dejarla cerca y se estaba metiendo en más problemas de la cuenta… Hasta esos últimos hoyos: en el 16, par 5, pateaba para eagle; en el 17, par 3, enchufaba un putt de más de siete metros; y en el 18 otro canutito de unos seis metros. Justo antes de esta magnífica serie final el norirlandés salvaba un bogey en el 15, enchufando un putt desde fuera de green, a unos ocho metros del hoyo… Aquello olía que apestaba a doble bogey, pero terminaba siendo la puerta de entrada a la gran reacción final. Todo muy propio de Rorylandia.
– Con idéntico resultado ha terminado Jorge Campillo (-2), tarjeta de 68 golpes en este par 70 del Renaissance Club de North Berwick, pero el final de vuelta del extremeño ha sido casi el opuesto, ya que él tripateaba en los hoyos 6 y 7, terminando por el 9 y afeaba una ronda de lo más movida, con un eagle espectacular en el hoyo 16 como principal protagonista. Pegaba Jorge un hierro 2 atómico de segundo tiro, como si fuera un lugareño: con la intención de picar la bola unos treinta metros antes del green, para que se acercara rodando a la bandera, que es exactamente lo que hizo la bola. Después, putt de cinco metros adentro y a otra cosa. El caso es que el español está bien metido en faena, a sólo cuatro golpes de los líderes.
– El defensor del título, Robert MacIntyre (-2), también ha arrancado moderadamente bien. Ha jugado esta mañana junto a Scottie Scheffler (-3) y el texano reconocía después que disfrutaba mucho viendo al escocés jugar en un links y que sentía que aprendía muchas cosas jugando junto a MacIntyre este tipo de campos.
– Hay un jugador europeo, el inglés Harry Hall (-3), que está fuera de todos los radares cuando se habla de la clasificación para la Ryder. Sin embargo, Luke Donald quería verlo de cerca y por algo será. El capitán ha jugado hoy junto a Hall y el danés Rasmus Neergaard Petersen (PAR), y resulta que el inglés no lo ha hecho nada mal (vuelta de 67). Veremos hasta donde llega.
– Xander Schauffele (-2) ganó este torneo y en este campo hace tres años (2022) con una primera vuelta gris y sobre el par del campo que lo dejaba a once golpes, ni más ni menos, de la cabeza. Aquello fue una remontada en 54 hoyos que desde luego no suele darse. En 2023 y 2024 también jugó aquí y, sin embargo, nunca estuvo en la ecuación ganadora del domingo, a pesar de haber comenzado el jueves mucho mejor… El golf está loco, ya lo sabemos, pero lo lógico es pensar que su 68 de hoy lo confirma como un candidato. Antes de que termine el año el californiano tocará la campana, ya veremos cómo, dónde y cuándo…
– Viktor Hovland (-4) y Ludvig Aberg (-3) también se han metido arriba de entrada. Ellos sí que estarán en el equipo de Luke Donald por lo civil o lo criminal, porque ahora mismo no están entre los seis mejores, si bien se meterían con un triunfo en Escocia. No los perdamos de vista. Como tampoco a Marco Penge (-5), que sigue haciendo las cosas muy bien este año, y ha sido uno de los mejores del turno vespertino, sólo por detrás de Victor Perez.
– Si algo ha quedado muy claro en esta primera jornada del Scottis Open que el Renaissance Golf reparte justicia, tal y como señala el propio Hovland: “Es uno de esos campos a los que puedes hacer buen resultado si estás jugando muy bien. Pero en cuanto te pasas un poco y fallas en un mal sitio, es muy fácil hacer un bogey”. En un torneo donde están muchos de los mejores del mundo, y en una jornada en la que ha soplado el viento, pero sin llegar nunca a hacerlo de manera exagerada, 67 jugadores le han ganado la partida al campo y cerca de cien no han podido hacerlo. El Renaissance no es ninguna broma.



