Justin Rose es uno de los golfistas con más peso en el golf mundial en estos momentos. Se ha ganado el respeto de todos por su actitud, su manera de ganar y perder, su compromiso con la Ryder, su esfuerzo extraordinario por seguir siendo competitivo en las grandes citas y su fantástico rendimiento a pesar de su longeva carrera. Cuando habla, se le escucha. Rara vez se mete en charcos y su opinión acostumbra a ser serena, moderada y muy elaborada. Hoy, en la previa del THE PLAYERS, ha sido uno de los protagonistas que han pasado por la sala de prensa, y se le ha preguntado por la situación de Jon Rahm y su situación con el DP World Tour y la Ryder Cup. Rose se ha mojado. Entiende a las dos partes, pero le pide un esfuerzo al español.
Esta es su reflexión: «El DP World Tour ha llegado a un acuerdo con ocho jugadores y Jon no. Parece bastante claro que el acuerdo que le proponían no era una barbaridad. Me gustaría que Jon pagara sus multas, desde luego, y que formara parte de la Ryder Cup. Desde mi punto de vista, jugar en LIV fue una decisión que tomó porque quiso y me parece bien por él, bien hecho. Está jugando buen golf allí. Está ganando. Está ganando mucho dinero. No se puede discutir, no se puede criticar lo que ha conseguido allí. Yo vería las multas como un peaje que debe pagar. Jugar la Ryder Cup está por encima del dinero. Quizá sí diría que puede tener razón en lo de que el Tour le obligue a jugar torneos extra. Tal vez tenga razón en eso. Quizá haya que encontrar un punto intermedio donde él haga lo posible por apoyar al Tour cuando corresponda, pero sin que sea una carga excesiva para él. Pero pagar las multas es, evidentemente, el paso número 1», sentencia.
Hablando de la Ryder Cup, Rose también ha hablado sobre la capitanía de Luke Donald y su candidatura. Justin ha dejado claro que la primera opción siempre era Donald. «Es cierto que me tantearon y nunca sabes cuándo es el mejor momento. He hablado con muchos capitanes de la Ryder y todos me dicen que no hay nada mejor que jugarla. Yo quiero jugar alguna más, una, dos, las que pueda. Creo que aún puedo jugar alguna más. Pero en cualquier caso, la primera palabra siempre la ha tenido Donald. Ha hecho un trabajo extraordinario y él era la primera opción. También os digo que no será fácil recoger su testigo porque deja unos zapatos enorme para llenar. Habrá que trabajar de sol a sol para estar a su altura», ha explicado.
Por otro lado, Justin Rose ha jugado en 21 ocasiones el THE PLAYERS Championship y asegura que aún no le ha cogido el tranquillo al campo. «Es lo que tienen los diseños de Pete Dye. Hay que respetarlos. Te pongo un ejemplo: en el hoyo 1, cuando la bandera esta al fondo a la izquierda ajustada, sabes que si tiras por la derecha, golpe lógico, la caída de green te la aleja a unos siete-ocho metros. Como tienes un wedge en la mano, puedes tener la tentación de meterla por la izquierda, entre el hoyo y el borde de green, pero sabes que como falles el green es bogey seguro. Así es Sawgrass. Si estás jugando bien, puedes hacer muchos birdies, pero si no estás fino, te va cazando por todos lados. Es parecido a Augusta, un campo de segundos golpes».
Precisamente, en cuanto al torneo, confía en que esta semana definitivamente le salgan las cosas aquí. «Si algo he aprendido a lo largo de mi carrera es que después de un parón, siempre juego mejor la segunda semana», explica. En este sentido, su rendimiento debería ser mucho mejor que en el Arnold Palmer Invitational. La victoria en Sawgrass sería muy grande. «No diría que es como un major, porque eso es lo más grande, lo que siempre sueñas de pequeño, pero sí lo pongo a la altura de ganar un oro olímpico o la FedEx Cup». Y no lo dice cualquiera, como saben, Rose ganó los Juegos en Brasil 2016.
Respecto al futuro del PGA Tour, Rose confía en que Brian Rolapp, CEO del circuito americano, arroje este miércoles claridad en su comparecencia ante los periodistas. «Hay mucha gente que lleva muchísimo tiempo trabajando para encontrar el mejor producto. Están mejor preparados que yo. Para mí, mi modelo ideal sería uno más simple y claro para el aficionado, con más torneos parecidos, un calendario condensado, pero donde no haya tanta movilidad, es decir, que no sepas si entras o no esta semana o si tienes que jugar tal otra porque hay más puntos. Algo más equilibrado y fácil de entender para el aficionado. Pero sobre todo, lo más importante es conocer ya lo cambios que quieren hacer», remata.


