
Carlos del Moral llegó a coquetear con la cabeza a seis hoyos del final, y acaba cuarto en el Tshwane Open
Ross Fisher (-20) era el gran favorito para ganar el Tshwane Open, saliendo con cinco golpes de ventaja en la última jornada, y ha cumplido con los pronósticos. Pero no lo tuvo tan sencillo como pueda hacer ver el resultado final…
Un eagle mayestático del inglés en el hoyo 15 dejaba el torneo visto para sentencia, es cierto, pero hasta entonces tuvo que capear las embestidas de algunos de sus rivales. Sobre todo las de Michael Hoey (-17), que llegó a situarse a un solo golpe de la cabeza, y Carlos del Moral (-16), que después del hoyo 12, con un tercio de vuelta por delante, se colocaba a dos golpes de Fisher.
El español terminaba con dos bogeys en los dos pares 3 de ese último tramo, obligado a ajustar en busca del trapo, pero hay que reconocer que su vuelta final de 68 golpes es más que notable. No cabe duda de que Carlos ha subido un peldaño esta semana. Siempre es bueno y necesario comprobar sobre el terreno que tu juego te puede llevar a una lucha cerrada por el triunfo a falta de cinco hoyos para el final de un torneo, aunque haya sido una lástima que no consiguiera al final esa segunda plaza que le hubiera permitido dejar casi atada la tarjeta de 2015.
Fisher, por su parte, recupera el pulso ganador después de casi cuatro años, mostrando de nuevo en tierras sudafricanas la virtud que un día le llevó a la élite del golf mundial: un extraordinario juego largo de compás y cartabón. Quizá sea demasiado tarde para repetir en 2014 la aventura de la Ryder, pero nunca se sabe lo que puede ocurrir cuando un delineante del golf prende la mecha… Resultados finales.


