
Sopla el viento sobre El Encín. Viene del noreste (su orientación habitual en este campo) y sensiblemente fresquito. Así que la temperatura ha bajado…
Las rachas alcanzan los 30 kilómetros por hora y por momentos pica lo suyo. La balsa de aceite de las jornadas anteriores es historia y las previsiones anuncian que el viento se mantendrá hoy durante toda la jornada de juego. Y también mañana.
Se admiten apuestas. El jueves más de setenta jugadores entregaron tarjetas bajo par (sobre un total de 120), y más de treinta obtuvieron registros por debajo de los 70 golpes (par 72). Hoy viernes también se están viendo buenas vueltas, cuando los primeros partidos han atravesado el ecuador de la ronda, pero la media está subiendo lenta e inexorablemente. De hecho, en el momento de escribir esta crónica son más los que marchan al par o por encima del par, que los que manejan resultados bajo par.
Los jugadores, eso sí, se han encontrado adelantados los tees de los hoyos 14 y 17, los dos pares 4 más largos del campo que hoy se juegan con viento en contra y frontal y que, además, cuentan con dos de los greenes más movidos y complicados. Pues bien, aún así se está pegando en el 14 en torno a un hierro 4 desde la calle en el mejor de los casos. Eso, si el drive ha sido bueno desde el tee…
Los greenes se mantienen a velocidad 10, pero el viento los secará un poco más y los complicará. No estarán tan tiernos. Lo normal es que el turno vespertino, en el que ayer se vieron los mejores resultados, lo pague más caro.
Veremos también dónde acaba el corte. Ayer se situó en -1 y apuntando al -2. Hoy parece que se consolida en ese uno bajo par e incluso podría subir.
Un poquito de pimienta nunca está de más.


