
Última vuelta del Omega European Masters. Richie Ramsay arranca poderoso…Quiere cumplir su sueño de llevarse un torneo que ya ganó Seve y en un campo que rediseñó el genio cántabro. Es la cuadratura del círculo para alguien cuyo ídolo indiscutible es Ballesteros. Toma ventaja rápido con tres birdies en los cuatro primeros hoyos y remata la faena con un golpe glorioso al más puro estilo Seve.
Ramsay empieza intimidando con tres putts sobrehumanos. Como haría Seve. Es el líder, pero aún no es el momento de conservar. Hay que apretar a fondo. Y lo hace. Caen dos birdies más en el 7 y en el 9. La vuelta marcha como una balsa de aceite. Paul Lawrie no sigue el ritmo. El putt no le acompaña y el cansancio mental tras el triunfo de la semana pasada en Gleneagles hace mella. Ramsay se queda solo con Danny Willett. El inglés sí responde al envite. Hace cuatro birdies entre el 5 y el 9 y aprieta al líder. Se pone a tres golpes. Sin embargo, se le cala el motor. Bogey en el 10 y en el 11. Ramsay coge de nuevo aire hasta que en el hoyo 13 hace bogey y vuelve a dudar. Tiene margen, pero todo el mundo sabe lo difícil que resulta cerrar un torneo. Y mucho más cuando tienes a seis jugadores por detrás. Lejos, pero seis.
Llegan los dos pares cinco de Crans Montana. El 14 y el 15 pueden dar la vuelta a cualquier torneo. Se puede hacer desde eagle a bogey, por lo que el movimiento podría ser definitivo. Ramsay no espera más. Aquí asesta el mazazo definitivo al torneo. Su nombre estará al fin junto al de Seve. Pega un tercer golpe mágico en el hoyo 14, al más puro estilo Ballesteros. Ha jugado corto, sin arriesgar y se deja un approach de unos sesenta metros, mientras sus rivales sí han tirado de dos a green. No tiene un palo en la mano. Es un bisturí. Preciso y precioso. Emboca para eagle y cierra el triunfo. Los últimos cuatro hoyos son para disfrutar, saborear, reír… y decidir quién será segundo. Al final, empatan Marcus Fraser, Romain Wattel, Fredrik Andersson Hed y Danny Willett.
Ramsay ha ganado el Omega European Masters con un resultado acumulado de -16 y cuatro golpes de ventaja. Atronador. Terminaba emocionado, con lágrimas en los ojos y abrazado por el galés Rhys Davies. “Cuando ganas un torneo lo primero que haces es mirar qué otros nombres están en el trofeo. Aquí el primero que salta a la vista es el de Seve. Tener mi nombre junto a él en el mismo trofeo sería un honor increíble, me siento muy orgulloso”, aseguró Ramsay.
Y es que Seve es mucho más que un referente para Ramsay. Es el modelo a seguir. “Cuando era más joven y jugaba con una bolsa más pequeña, siempre pretendía imaginar que era Severiano cuando pegaba golpes desde el búnker o chipeaba alrededor de green. Todos hemos crecido con recuerdos fantásticos de Seve. Es un privilegio jugar al golf, y bien, en un campo que lleva su nombre”, afirma. Seguro que el cántabro también está más que orgulloso de Ramsay, tanto por sus palabras como, sobre todo, por su juego. Ramsay consigue su segunda victoria en el Circuito Europeo tras el Open de Sudáfrica de 2010 y se coloca entre los 70 mejores del mundo.
También estaría más que orgulloso Seve de la espectacular remontada que ha hecho Miguel Ángel Jiménez esta semana. El malagueño, que arrancó con 77 golpes el primer día, a nada menos que seis golpes del corte, ha terminado con un acumulado de -9, en el puesto undécimo, a un solo paso del top ten. Hoy ha hecho 66 golpes, la segunda mejor vuelta del día. Nadie ha jugado mejor desde el viernes. Si el Omega hubiera sido de tres días, Jiménez habría ganado con un total de -15 y un golpe de ventaja sobre Ramsay. Si alguien aún se pregunta si Miguel sigue competitivo, que eche un vistazo a este torneo.
En cuanto al resto de españoles, Nacho Garrido (+4) ha hecho 73; José Manuel Lara (+7) ha hecho 78 y Gonzalo Fernández Castaño (+7) ha hecho 75.


