Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Señores, la cosa tiene chicha…

Señores, la cosa tiene chicha…

Compartir

Un comienzo sólido y muy interesante el de la Armada en la Final de Dubai. Satisfaciendo expectativas y apuntando maneras en un largo torneo a cuatro rondas sin corte. Con la primera jornada liquidada, digamos que los registros de la Armada tienen chicha en Dubai…

Sergio García (-5). Mantiene el soberbio nivel de juego de Castellón y Valderrama. Con eso está casi todo dicho. Ha mostrado paciencia cuando no conseguía embocar algunos putts medios y cortos en los primeros hoyos y, sobre todo, se ha tomado con filosofía (estoica) el doble bogey en el par 3 con el green en isla del 17. Allí, el de Borriol se resbalaba en el tee y enviaba la bola al agua. Sergio cree, además, que hizo un mal swing, así que también cabría plantearse de nuevo la famosa cuestión: ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Traducido: ¿el resbalón de Sergio terminó provocando un mal swing, o fue el mal swing el que provocó el resbalón? Cabe, como cree el jugador, una tercera posibilidad: un mal swing y un resbalón en el mismo instante. Sea como fuera, terminaba embocando un valioso putt de doble bogey desde unos dos metros y acto seguido finalizaba con un gran birdie en el 18. Psicología positiva. Aquí paz y después, gloria. En esta dinámica, este chico es muy peligroso para todos sus rivales.

Álvaro Quirós (-4). De tee a green, excelente. Pero él sigue pensando que paga demasiado caros los escasos errores. Que le cuesta demasiado recuperar. Que no saca el rédito necesario a su despliegue en el juego largo y medio. Que, en definitiva, no emboca todos los putts que, según sus cuentas, debiera embocar. Así que no puede evitar caminar por el campo con una soga imaginaria (pero áspera como el esparto) al cuello. Porque él mismo parece convencido de que tiene que jugar casi perfecto para hacer resultado. La realidad de los datos, en todo caso, difiere sensiblemente. Está embocando buenos putts, aunque efectivamente se deje algunos por el camino (¿quién no?) y el rédito de su juego largo tiene amplio reflejo en el resultado final: 68 golpes. En todo caso, esa eterna insatisfacción le va bien. Le funciona. Lo mantiene despierto, atento a la mejora diaria, rápido de reflejos. No es sencillo ver a Quirós dormido con la corona de laurel ceñida a las sienes. Mejor así.

Gonzalo Fernández Castaño (-2). Buen comienzo. Porque da la sensación de que el madrileño, después de dos semanas sin tocar un palo, tiene que ir de menos a más. De hecho, él mismo confesaba que hoy ha pegado algún sartenazo precisamente por eso, por la ‘herrumbre’ que provoca el parón. Pero está sereno y, del mismo modo, habría que recordar los tirazos que ha pegado con algunos hierros largos y, sobre todo, un 'casi-hoyo en uno'  en el 17, donde ha peinado los bordes de la cazoleta. En efecto, aún tiene guardado un puñado de dinamita…

Pablo Larrazábal (-1). Lucha sin cuartel la del barcelonés. Pegando escapadas a la derecha desde el tee no es sencillo entregar un tarjetón. Suele ocurrir lo contrario. Pero él ha ido ajustando, templando… O reptando si hacía falta. Y ha ganado la batalla. Inmediatamente después de su vuelta se marchaba con rostro serio al campo de prácticas a enderezar el caprichoso drive. Mañana será otro día.

Miguel Ángel Jiménez (-1). Lo dicho: al malagueño no le hace demasiada gracia este campo. No termina de verlo. No disfruta. A Miguel, además, no le gustan los greenes en alto y aquí tiene unos cuantos. A él le gusta ver a dónde tira. Hoy ha cogido muchos greenes, pero muy poquitas veces dejaba la bola en la plataforma correcta. Así que tocaba sufrir, porque los putts de más de siete metros en el Earth course rara vez no encuentran nervios y desniveles por doquier. “No he jugado mal, pero no he estado fino y en estos greenes… Siempre digo que bajo par está bien, pero hay ‘bajo pares’ y ‘bajo pares’. En el hoyo 1 he hecho bogey tripateando, pero es que he dejado la bola en la otra esquina de la bandera y cada putt que tiraba la bola se alejaba más que acercarse”, explicaba.

Rafael Cabrera Bello (PAR). El canario no ha encontrado la manera de arrancar su vuelta. Y mira que lo ha buscado. Pero cuando no era una cosa, era la otra. Ha comenzado muy errático desde el tee, pegando ganchazos de consideración. Luego ha ido entrando en calor, pero entonces era el putter el que parecía algo gripado. Objetivamente, sería una necedad dramatizar, porque esa tarjeta de par se sitúa ahora mismo casi en el meridiano de la clasificación. Ha conseguido asimismo sacar adelante buenas recuperaciones.