
Pocos jugadores transmiten semejante paz. Luke, el sereno. Si uno hace bogey para comenzar en el hoyo 1, el más difícil del día, no pasa nada; queda mucho por delante…
Si se pierden greenes, no hay que inmutarse, se hace approach y putt y a correr (5 de 6 recuperaciones hoy…). Si uno se va al agua en el hoyo 10, par 5, se salva el par con un putt de tres metros y santas pascuas; si se mete la bola debajo de un buggy-grúa de televisión en el hoyo 15, todos tranquilos, sonreímos al caddie y seguimos como si tal cosa… Luke Donald (-7) ganará más o menos torneos, pero este tipo no está dispuesto a sufrir en un campo de golf.
El inglés ha firmado hoy dos eagles (hoyos 9 y 16), para terminar en lo alto de la clasificación, junto a Davies y Donaldson, con el valor añadido de haberlo hecho en el turno de tarde, cuando se supone que los greenes andan ya baqueteados (24 putts ha sumado el angelito).
“Una buena vuelta siempre empieza con bogey”, decía Donald al acabar. “No recuerdo la última vez que hacía dos eagles en una vuelta. He pateado fantástico. Ser líder te da confianza y de la semana pasada (fue líder en Wentworth) he sacado las cosas positivas. No sirve de nada mantenerse frustrado”, explica.
Mañana sale a las 9 horas, de nuevo junto a un Sergio García que ha estado hoy luchador y brillante por momentos, pero al que le cuesta mantenerse a plenitud de revoluciones.
Bradley Dredge (-5) se ha sumado por la tarde a la fiesta galesa en la Real Sociedad Hípica, al norte de Madrid. Dos líderes y un top ten matutinos (Davies, Donaldson y Price) y otro más por la tarde, sin olvidar que los seis galeses presentes en el torneo han jugado hoy holgadamente bajo par (Bebb , Dodd, Manley, son los que nos faltaban por nombrar…). ¿En qué restaurante de Madrid cenarían estos chicos anoche?


