
Sergio García podría introducir algunos cambios significativos en su juego esta semana. Tanto en el fondo como en la forma…
El jugador de Borriol está pensando jugar el WGC Cadillac Championship con un nuevo driver y un nuevo putter en su bolsa. Además, está meditando seriamente cambiar el grip que estaba utilizando últimamente con el putt.
No son muchas novedades, pero sí son importantes. En cuanto al driver, Sergio lleva varias semanas trabajando con el nuevo Taylormade R1. Lo ha metido en el banco de pruebas y los resultados son más que satisfactorios. Durante la vuelta de prácticas de ayer, se sintió muy cómodo, cogió muchas calles y consiguió mover con relativa facilidad la bola de derecha a izquierda, una de las varas de medir que tiene el español para saber cómo se encuentra su juego. Cuando el draw funciona, las cosas suelen ir bien.
La gran diferencia entre este driver y el anterior RBZ se encuentra en el grip. Sergio le pone un poco de peso a todas sus varillas, pero con esta cabeza de driver y la varilla Mitsubishi Diamana 103X no lo necesita para que el balance sea perfecto. Las pruebas están saliendo muy bien, aunque todavía no ha decidido al ciento por ciento jugar con él.
Tampoco tiene completamente decidido cambiar de putter, pero ayer se le vio entrenando en el putting green de Doral con un nuevo modelo. Se trata del Ghost Tour MC-72 media luna. Tiene la cara gris y el cuello blanco y a Sergio le gusta el contraste.
No obstante, respecto al putt, el palo podría no ser el único cambio. García medita modificar el grip. Ayer estuvo ensayando con el normal y no con el de pinza que venía utilizando desde hace ya muchos meses.
Algunos cambios y novedades que veremos si finalmente acaba poniendo en práctica el jugador español esta semana.


