
Sergio García ha cargado las pilas en estos dos últimos meses alejado de la competición. Ha hecho trabajo psicológico con una sofróloga amiga de la familia y, sobre todo, ha ordenado su cabeza. “No he estado tumbado a la bartola durante dos meses. He hecho muchas cosas y muy buenas. Me conozco mucho mejor que antes y sé contestarme a preguntas que antes no podía”, reflexionaba un Sergio feliz y entusiasmado ante su regreso. Ha vuelto para quedarse y, sobre todo, para situarse al mejor nivel posible, al que nos tenía acostumbrados. “No sólo he vuelto para jugar por jugar, sino para hacerlo muy bien y para ganar”, asegura 48 horas antes de su debut en el Castelló Masters…
Vemos a un Sergio que se muerde las uñas por volver a la competición. “Han sido dos meses muy positivos. Estoy con muchísimas ganas de jugar, de estar en el campo, de ponerme metas y superarlas. Todo es muy positivo. En este tiempo he encontrado energía, fuerza, entusiasmo y, sobre todo, muchas ganas de volver a jugar. El amor por el golf nunca se pierde, pero sí las ganas de salir al campo y tratar de hacerlo muy bien. Eso me pasó”, explica.
El golfista de Borriol relata cómo se fraguó la decisión de parar y tomarse un respiro. “Todo empezó entre el The Players y el US Open. Salía a jugar con el pensamiento de a ver si lo hago bien, no con la convicción de lo voy a hacer bien. Llegué a sentirme vacío. Me hubiera gustado parar antes, pero había muchos compromisos, mucha gente detrás y no era fácil tomar la decisión”, explicó.
Sergio transmite en sus palabras una renovación total. “Ahora voy al campo de prácticas porque me apetece, no porque tengo que ir a entrenar y eso ya es mucho”, explica el de Borriol. El golfista que llegó a ser Nº2 del mundo admite que ha sentido la necesidad de volver a jugar. “Sí, he echado el golf de menos y por eso estoy aquí. Ya tenía ganas de jugar antes de ir a la Ryder, pero en Gales ya me comía los puños”, señala con los ojos iluminados.
Hay muchas ganas de comprobar a partir del jueves dónde está su juego. Todo apunta a que la inactividad debe notarse, pero la ambición que desprende Sergio nos invita a ser optimistas. “Mi objetivo a corto plazo es ganar en Castellón y después los tres torneos que vienen. Si las cosas están en el sitio donde estaban y donde creo que deben estar mi nivel me puede llevar al Número 1”, asegura Sergio.
García ha hablado con mucha gente y ha recibido muchos y buenos consejos en estos dos meses. Uno los que ha estado ahí para apoyarle es Chema Olazábal. Hablaron en la Ryder. “Sólo le dije que ya llegarían las ganas, que tuviera ilusión porque tiene unas dotes especiales para jugar al golf y unas cualidades excepcionales. Las ganas llegarán y estará arriba”, explicó.
También hay ganas por ver cómo está Olazábal. El de Fuenterrabía es un bastión importante del golf español y hay muchas ganas de verlo compitiendo con los mejores. “Me encuentro mucho mejor que cuando jugué el Open de Francia, pero aún no estoy del todo bien. Tengo pequeñas molestias que son más llevaderas y mientras esto vaya avanzando no pierdo la fe. Estoy mejor sin estar bien”, señala.
Chema nos explica hasta dónde puede entrenar con las molestias que tiene. “No puedo entrenar como yo hacía normalmente. Ahora mismo doy un cubo de 120 ó 130 bolas al día, más un poco de approach y putt. No mucho más. La semana pasada jugué cuatro días seguidos para probarme para Castellón y he aguantado bastante bien”, explica también un esperanzado Chema.
Por cierto, Olazábal volvió a destacar “el excelente estado del campo. Han hecho un trabajo magnífico y hay que felicitar a todos los responsables”.


