
El nivel de la primera jornada del Abu Dhabi Championship ha sido espectacular. No hay más echar un vistazo a la clasificación para darse cuenta. Los líderes son el inglés Ian Poulter (-7), que embocaba un putt galáctico en el 18 para llegar a esta situación (larguísimo, cuesta abajo y rebotando literalmente para entrar la bola en el hoyo después de alcanzar casi un palmo de altura), el sudafricano Keith Horne (-7) que la semana pasada fue segundo, y otro inglés, Richard Bland (-7)…
Curiosamente, Horne y Bland han jugado en el mismo partido, el último del día saliendo por el tee del 10. Imagínense la que se la ha venido encima al tercer componente, el francés Delamontagne (+3)…
A sólo un golpe de los líderes se encuentran la friolera de nueve jugadores, entre los que tenemos a Álvaro Quirós (-6) (ver crónica de la mañana) y también Sergio García (-6). El -5, resultado puntero esta mañana ha salido con claridad del top-ten…
Sergio ha acabado pletórico, afilado con los hierros y resolutivo con el putter, tanto a la hora de buscar el birdie como de salvar situaciones más delicadas. Sin embargo, el español no transmitía las mejores sensaciones en el inicio de su vuelta. No conseguía el birdie en el hoyo 2, primer par 5, y después acumulaba dos bogeys consecutivos en el 3 y el 4.
En el hoyo 3 se iba al bunker desde el tee y luego no ganaba el green de segundo golpe. Y en el hoyo 4, primer par 3, volvía a visitar la arena desde el tee y luego no conseguía hacer la recuperación. Mal asunto. Y mucho peor porque precisamente en el hoyo 3 se había llevado un pequeño susto al notar cierta molestia en su muñeca derecha, la que se dañó a finales de 2009 y le ha mantenido en suspense las últimas semanas. Probablemente este percance tuvo mucho que ver en el bogey del hoyo 4.
Sin embargo, el susto quedaba sólo en eso y el castellonense comenzaba pronto a afinar. Y de qué manera. A partir de ahí, siete birdies en los siguientes diez hoyos. Con mención especial al que firmaba en el par 3 del hoyo 12, embocando una larga sacada de bunker. Además, no ha tenido problemas en golpear con fuerza y decisión desde el rough, o haciendo chuletas profundas en lso segundos golpes, lo que indica que la muñeca ha resistido, y lo que es más importante, su confianza no se ha resquebrajado tras esa pequeña molestia del inicio.
Sergio finalizaba con un birdie dado en el hoyo 18, después de quedarse a un suspiro de embocar un aprochito de eagle que le hubiera situado como líder. Justo después de firmar su tarjeta García fue a tratarse la muñeca, más que nada por precaución. De hecho, también acude al fisioterapeuta antes de salir a jugar. Esta ‘ceremonia’ la repetirá todos los días de torneo.
El putter de Sergio ha carburado a las mil maravillas en esa distancia decisiva que va del metro a los tres metros, en unos greenes muy rápidos.
El corte ha quedado situado en -1, así que algunos componentes de la Armada van a tener que jugar decididamente bajo par mañana para estar el fin de semana. Es el caso de Larrazábal (+1), Cabrera Bello (+2), o incluso el propio Jiménez (PAR). Lara (+6) necesitaría un vueltón a la altura del de Poulter de hoy, y aún así no se garantizaría el corte. La cosa está que arde, hasta el punto de que el -2 de Garrido en el turno matutino ha finalizado el día rondando el puesto 40º.
Mucho ojo, porque ya tenemos en los puestos de arriba a Kaymer (-5) o McIlroy (-6), aunque esto todavía va a moverse mucho.


