
“Felicidades, Número 1”. “Gracias, seguro que esta será una bonita y dura batalla en el futuro”. Este fue el diálogo que se produjo en el green del 18 nada más ganar Luke Donald a Westwood el desempate por el PGA…
Un broche de oro a una gran jornada de golf. “No se puede pedir más. No sé si alguna vez se habrá dado el caso de que el Número 1 y el Número 2 jueguen el desempate de un torneo con la opción ambos de ser Número 1. Es una historia única y estoy feliz de formar parte de ella. Algún día se lo podré contar a mis nietos”, aseguraba Donald absolutamente empapado en champán después de recoger el trofeo.
Donald salió vestido hoy domingo con los colores de Severiano Ballesteros: polo blanco, jersey azul, pantalón azul y zapatos blancos. Buscado o no, es un gran gesto hacia una figura casi divina por estos lares. Aunque no ha sido el único homenaje que Donald le ha hecho a Seve esta semana. Hubo otro, aún si cabe más importante, con los palos en la mano. “El Circuito Europeo y los jugadores europeos debemos mucho a Seve. Realmente él puso al Circuito en el mapa. Ayer sentí que Seve habría estado orgulloso de mi. Me refiero a las posiciones desde la que tuve que jugar y los tres putts finales que metí en el 16, 17 y 18”, señaló.
En cuanto a su recién estrenada condición de Número 1, Donald señaló que “ser Número 1 es un gran honor, me siento fantástico, pero el objetivo principal siempre es ganar por encima de los ránkings. Estoy siendo el más consistente este año, dejándome oportunidades cada semana y por eso estoy ahí arriba”, apuntó.
Westwood, por su parte, estaba visiblemente decepcionado con el desenlace del torneo. El ya Número 2 está convencido de que él mismo echó por tierras sus opciones. “No debería haber ido a playoff. En el 16 tripateé y en el 17 y en el 18 tuvo buenas oportunidades que no aproveché”, explicó. En cuanto al birdie que se escapó en el 18 y que habría evitado el desempate, Westwood explicó que “fue un error de lectura. Tendría unos dos metros o menos”.


