
“Seve, Seve, Seve, Seve, Seve… Guau”. Cinco veces Seve. Esto es lo primero que ha dicho Ian Poulter cuando ha recibido el trofeo en la intimidad de una pequeña habitación y ante apenas cuatro testigos. Sin objetivos, sin flashes, sin ceremonias…
Una frase sincera y sin adornos de reconocimiento a su gran ídolo. Y es que el inglés se hizo golfista viendo a Severiano Ballesteros. Es directo y profundo cuando habla del genio cántabro…
“Seve significa mucho para todo en el Circuito Europeo. Lo que hizo por el golf es increíble. Crecí siendo un gran seguidor suyo. Cada que iba a Wentworth o a la Ryder Cup yo siempre seguía a Seve porque era muy divertido de ver. Tenía mucho carisma, tenía algo muy especial. A todos nos encantaba ir al campo de prácticas a verlo dar bolas y tuve la gran suerte de jugar con él en un par de ocasiones y, la verdad, me impresionó, como impresionaba a todos. Obviamente, la semana pasada fue muy triste. Todo el mundo recuerda lo mejor de Seve”, afirma.
El inglés reconocía tras el triunfo que “significa mucho para mi ganar este trofeo en el que Seve ha puesto su nombre cinco veces. Es extraordinario poner mi nombre en los torneos que Seve ha ganado”, asegura.


