
«Sigo trabajando en hacer mi juego más consistente. No, no he llegado a desesperarme. He cambiado la mentalidad: tengo que dejar que salgan las cosas, no presionarme para que salgan. Si salen esta semana, mejor, y si es dentro de unos meses, o de un año, o de tres años, pues habrá que esperar. Si estoy pasando por algo así tiene que ser por algo… Estoy haciendo buenas vueltas, pero todavía me falta, porque luego te sale un 74 y te vas para abajo… Me falta consistencia y es lo que estamos buscando»…
Sergio García no puede hablar más claro. Se muestra razonablemente sereno y paciente. “Mi amor por el golf sigue ahí. Sí, he llegado a pensar en tomarme un pequeño descanso, pero vamos a hacer un esfuerzo porque este año todavía tiene muchas cosas por las que luchar: los grandes, la Ryder… Después habrá tiempo de descansar al final del año”, puntualizaba.
Evidentemente, la Ryder Cup es siempre un gran objetivo para el de Borriol. Hasta hoy ha sido pieza clave en el equipo europeo, ya que desde que se hiciera profesional no ha faltado a una sola cita. El capitán europeo, Colin Montgomerie, así como uno de los pesos pesados, Lee Westwood, han señalado en las últimas fechas que consideran a Sergio casi como un ‘fijo’ en la escuadra continental. Monty, sin afirmarlo, dejaba caer que el español tendría un lugar preferente en sus tres elecciones en caso de no meterse en el equipo.
Pero al respecto, Sergio no quiere engañarse ni engañar a nadie. “Agradezco mucho a Monty y a Lee todo lo que han dicho. Para mí es muy importante meterme en el equipo. Además, sé que si consigo meterme por mérito propio le quitaría un peso de encima al capitán, que tendría más margen de elección. Pero también quiero dejar clara una cosa: si Monty me llamara en su momento y me dijera que estaba planteándose elegirme, yo sólo iría si realmente estoy convencido en ese momento de poder ayudar al equipo. Si me viera mal, se lo agradecería mucho al capitán, pero le haría saber que seguro que el equipo podría tener a otros jugadores mejores que yo”.
Para rematar la cuestión el español reconocía crudamente que “a día de hoy le diría que hay otros jugadores que seguro que pueden ayudar más al equipo. Afortunadamente para mí, todavía tengo tiempo para mejorar y cambiar esta sensación”.
Él sigue trabajando cuestiones muy concretas de su juego corto y también de su juego largo. “No voy a decir que es como pasar de escribir con la derecha a hacerlo con la izquierda, porque no es tan exagerado. Pero hay cambios a los que cuesta adaptarse, y más en golf, donde sabéis que dependes mucho de tener el ciento por ciento de confianza. Resumiendo: todo el trabajo se dirige a tener un juego más consistente”.


