
De esta guisa andaba hoy por el campo Carlos del Moral (-4), que no sólo pasaba el corte y arreglaba una vuelta surrealista, sino que además se ha dado la oportunidad de apretar y mirar hacia arriba decididamente durante el fin de semana…
Cualquiera lo hubiera dicho. Sobre todo durante los primeros nueve hoyos del Doha Golf Club, donde se le habían disparado todos los sensores de alarma. Alarma a discreción. Porque su juego largo andaba completamente perdido. “He sentido sensaciones tremendas con algunos tiros, una agonía”, nos confesaba el jugador.
Sin embargo, iba salvando los muebles gracias a un putt encendido y lúcido. Hoy, probablemente, terminará como uno de los tres mejores jugadores de la jornada en todas las estadísticas de putt. Capeó el temporal con este paraguas (el que más garantías de impermeabilidad ofrece en golf…) y cuando apareció el sol tímidamente en el tramo final de la vuelta remató la faena con solvencia.
Del Moral necesita darse ritmo y oportunidades, darse fines de semana para sentirse parte protagonista en el circuito. Así que una jornada como la de hoy puede resultarle de gran ayuda, aunque el conjunto de la obra haya sido más bien surrealista…


