
Jordi García del Moral es una de las grandes noticias de la segunda fase de la Escuela del circuito europeo que arranca mañana.
Su sola presencia en un torneo de golf ya es una alegría porque el joven castellonense lo ha pasado muy mal en los últimos meses. Incluso, hubo momentos en los que pareció que su carrera se había acabado.
Todo empezó después del Open de Madeira, en mayo de este mismo año. García del Moral se tenía que retirar del torneo en el cuarto hoyo con un terrible dolor de espalda. Tras varios diagnósticos y decenas de pruebas, los médicos finalmente detectaron que sufría una malformación de nacimiento en una vértebra. Ahora, por suerte, puede contar aquel calvario con una sonrisa de oreja a oreja, pero fueron momentos muy duros. “Todo ha salido bien, pero ha sido un tiempo largo y difícil. Ningún médico sabía lo que tenía, me llegaron a operar, me mataron tres nervios y no servía. Pero gracias al doctor Guillén y a otro médico de Valencia parece que dieron con la tecla y por suerte puedo volver a jugar al golf”, asegura.
Que pueda volver a jugar al golf puede sonar muy fuerte, pero es la realidad. Hubo muchas dudas. “Sobre la malformación que tenía en la vértebra me dijeron que si era degenerativa ya me podía olvidar de volver a jugar al golf, pero por suerte todo salió bien, era de nacimiento y puedo estar otra vez aquí jugando”.
Jordi ha estado casi cinco meses en el dique seco. Lleva apenas un mes entrenando sin molestias y preparando esta cita. “Tengo que dar las gracias al Tour porque me han mantenido la exención médica y eso es lo que me ha permitido saltar a estar segunda fase, ya que para la primera no me habría dado tiempo”, señala.
Además, al mantener la exención, aún tiene dos torneos del circuito europeo y cuatro del Challenge que puede jugar en 2013, aunque no superara esta segunda fase de la Escuela. “Creo que la menos podré tener la categoría 11 y eso me permitiría jugar prácticamente la mitad del Challenge, no obstante estoy aquí con la intención de mejorar mi tarjeta”, explica.
Todo lo que ha sufrido en los últimos tiempos le ha hecho ser un poco más fuerte. El golf se ve ahora de otra manera. “Bien, bien, sólo mi familia y yo sabemos lo que ha sido esto, durísimo, he salido dos veces del médico llorando porque todo lo que era un sueño, llegar lejos, jugar el circuito europeo, lo perdía todo…. Pero por suerte ha salido bien y ahora enfoco el golf de otra manera, un doble bogey se ve de manera distinta y esperemos que la espalda me aguante muchos años más”, señala.
García del Moral sueña con jugar un año entero sin problemas y haber dicho adiós de una vez por todas a las malditas lesiones. Que así sea.


