
Ian Poulter se ha librado de una buena. La victoria ablanda corazones, incluso la del ‘Iceman’ Stenson, y el inglés no tendrá que servirle como camarero durante un día entero. Queda exonerado. Así lo confirmó el sueco. Eso sí, en la otra apuesta que había cruzado no hay tutía…
“Me siento fenomenal por haber ganado, entre otras cosas porque no tendré que servir a Poulter. Además, ya le he dicho que él tampoco tendrá que hacerlo. Está perdonado”, asegura. Eso sí, tendrá que pasar por caja. “El billete de 100 dólares que nos apostamos sí tendrá que pagarlo, además ya he prevenido a varios fotógrafos para que capten esa imagen, será algo histórico”, señala.
Estas palabras de Stenson sólo reflejan el magnífico ambiente que ha reinado entre los dos golfistas que han luchado hasta el final por la Race to Dubai. Bueno para el deporte, bueno para el golf.
Poulter encajó también con buena cara la derrota. Una cosa es el desafío previo, la competición, la batalla psicológica y otra el señorío. “Qué decir, sólo queda quitarse el sombrero y felicitar a Stenson por lo que ha hecho no sólo esta semana, sino durante los últimos seis meses. Espectacular. Cuando hice el birdie en el 13 sólo pensé en proteger la segunda plaza, sabía que ser imposible que Henrik fallara tanto”, señala.
Y en cuanto a la apuesta, el inglés apuntó entre risas: “imagino que estará bastante aliviado por no haber perdido, porque sabe que he estado muy cerca de ganar”.
Más en serio, lo cierto es que el viaje de Stenson en el último año es absolutamente alucinante. Hace justo 365 días el golfista nórdico ganaba el Open de Sudáfrica y salía de un abismo de cinco años sin victorias en Europa. “Si te digo la verdad es imposible que hace un año pensara que hoy estaría aquí sentado con el trofeo del DP World Tour Championship, el Tour Championship, la FedeEX Cup y la Race to Dubai. Es tremendo”, señala.
Eso sí, ahora no quiere parar. Stenson asegura sin dudar que su próximo objetivo es asaltar el Número Uno del mundo. El sueco pone a Tiger en el punto de mira. “Creo que alguien que gana la FedEX Cup y la Race to Dubai tiene obligatoriamente que mirar al Número Uno del mundo. Eso sí, no será un camino fácil y aún tengo que ganar muchas cosas para poder aspirar realmente a ello”, explica.
En cuanto al torneo, según el propio Stenson, el golpe de la semana y, probablemente, el del año, es “el hierro 5 que dejé a dos palmos en el hoyo 12. Era un hierro 6, pero Lordy (caddie) me dijo que pegara el 5 por el viento y la subida del hoyo. Fue un gran golpe”, señala. (Resumen en Vídeo de los mejores golpes del domingo).
Ahora, no obstante, el gran objetivo de Stenson es descansar y recuperar de la mejor manera posible la muñeca. Más razones para el asombro. “Es que además todo esto lo ha hecho con la muñeca tocada, increíble”, sentencia Poulter.


