A las 14.15 de la tarde el director del Open de Francia activaba la bocina de su buggy para anunciar la suspensión de la jornada por tormenta eléctrica. El mal tiempo previsto para la jornada dominical de París se ha cumplido y el juego ha estado detenido durante una hora. El juego se reanudó a las 15.15.
La jornada está siendo muy dura. Van Zyl arrancó con un bogey en el 2 y el liderato bajó a -9. Kieffer se marchó al agua en el hoyo 3, Morrison se fue a lo más profundo del rough en el 4 y Kaymer había perdido también calle en el 4. El Open de Francia se ha convertido casi en una lotería. una jornada de supervivencia. Cualquiera que consiga poner un buen resultado en casa club pronto se puede llevar el torneo.



