
Uno de los grandes alicientes del final del año golfístico y de la Series Finales del circuito europeo es comprobar si Henrik Stenson será capaz de mantener el nivel estratosférico que le llevó, entre otras cosas, a ganar la FedEx Cup con una autoridad insultante. Pero resulta que el ciclón nórdico ha estado a punto de frenarse en seco…
Stenson apenas ha podido trabajar esta semana en el Lake Malaren Golf Club (Shanghai, China), donde se disputa a partir de mañana el BMW Masters, primer torneo de las Series finales, a causa de unas molestias en una muñeca. Afortunadamente, parece que se encuentra mucho mejor, pero ya se sabe que este tipo de lesiones son traicioneras.
Habrá que permanecer atentos, porque además el sueco tiene previsto jugar las cuatro semanas seguidas (BMW, HSBC, Turquía y Final de Dubai), defendiendo así esa primera plaza que ahora ocupa cómodamente en la Race y buscando ser el primer jugador de la historia que gana la FedEx Cup y la Race to Dubai el mismo año. Él es el principal protagonista de estas Series finales y, por ello, más de un ejecutivo de las compañías que esponsorizan los eventos y del circuito europeo andan con los dedos cruzados y tocando madera…


