
El circuito europeo echa a andar en 2013 y la acción comienza este jueves en el Durban Country Club (Durban, Sudáfrica), donde se disputa el Volvo Champions, torneo de los campeones del pasado año, al más puro estilo PGA Tour…
Es una cita que cumple su segunda edición y que, al igual que el año pasado, se disputa también en suelo sudafricano. Y, con lo grande que es Sudáfrica, no podía ser en otro sitio que no fuera Durban.
Porque fue precisamente en esta ciudad de la costa Este del país africano donde se vivió una auténtica odisea en el inicio de la temporada, todavía en el mes de diciembre, con la accidentadísima disputa del Nelson Mandela en el Royal Durban Golf Club, el otro gran recorrido de la ciudad. Un torneo que tuvo que disputarse a 36 hoyos (y gracias) y recortando además el metraje del campo sobre la marcha y de un modo improvisado, pergeñándose como buenamente se pudo algunos pares 3 con el objetivo de sortear las zonas más afectadas por el temporal de agua.
Lo que ha ocurrido en la zona de Durban en los dos últimos meses ha sido, básicamente, que no ha dejado de llover. Sin parar. Así que el nivel freático anda con el agua al cuello, y nunca mejor dicho.
Por eso, jugadores y organizadores no dejan de mirar al cielo. Las previsiones no son alarmantes, pero ciertamente preocupan, aunque por ahora sea moderadamente. El agua va a ser también protagonista esta semana, aunque da la sensación de que caerá en cantidades más o menos asumibles por un suelo que está ya saturado. El viernes podrían darse algunos problemas mayores, puesto que es el día que más agua se espera.
Los precedentes, por otra parte, no son halagüeños. La última vez que el Durban Country Club acogió un gran torneo fue en diciembre de 2010, cuando se disputó allí el South African Open, precisamente en la edición de su centenario. Ganó Ernie Els y la lluvia provocó un pequeño desastre en el hoyo 4, par 3, hasta el punto que este hoyo no se jugó en las dos últimas rondas, apuntándose un resultado de par a todos los jugadores.
El Durban Country Club es, por otro lado, una auténtica joya de campo. Una maravilla pegada al Índico donde el viento, si sopla, puede tener una gran incidencia. Es un recorrido construido en 1922 sobre dunas, igual que los links, aunque su exuberante paisaje no corresponda con esa denominación de origen.


