
A ras de hierba (I)
– David Howell está luchando cada día por recuperar el juego que le aupó entre los mejores en 2006 y que le llevó por méritos propios a la Ryder Cup de Irlanda. Llega a Andalucía tras hacer hacer un gran 68 en la última ronda de Marruecos. Mantenía las buenas sensaciones y empezó como un tiro. Cuatro birdies en sus siete primeros hoyos. Todo iba como la seda en la primera ronda, hasta que llegó el hoyo 18 (el noveno de su recorrido)…
El golfista inglés tuvo que pegar un golpe provisional desde el tee, ya que su primera bola no había seguridad de encontrarla. Estuvieron buscando, rebuscando, mirando debajo de ramas, bajo la hierba, ‘limpiando’ el terreno palmo a palmo y al final… ¡Eureka! Hallaron la preciada bola. Howell respiró tranquilo… hasta que miró el cronómetro. Habían pasado cinco minutos y tres segundos desde que empezó a buscar. La regla indica que el tiempo máximo para buscar una pelota es de cinco minutos. Howell tuvo que jugar la provisional y terminó con doble bogey por tres míseros segundos…
– Alguno de los que seguía el partido estelar del turno de tarde de ayer estará aún frotándose los ojos. No es para menos. El segundo golpe de Pablo Martín en el hoyo 14 (par 5) fue extraordinario, de los que no se olvidan fácilmente… Su golpe de salida se marchó ligeramente a la izquierda. Perdió calle y se quedó a unos 214 metros, con un árbol en su línea de tiro a green a unos 25 metros. Pablo llegó a la bola y estudió el golpe con mimo. Tomó una decisión que parecía imposible. Agarró el hierro 2, con la idea de pegar un golpe cerrado que pasara por debajo, de las ya por sí bajas, ramas del citado árbol. Dicho y hecho. Golpazo del malagueño, que arrancó una fortísima ovación. La bola se quedó en la boca de green.
La otra opción era pegar una madera cerrada y pasar por la derecha del árbol, pero era inviable porque justo detrás de la bola había un ‘pegotón’ de hierba que impedía entrar a la madera.
– Réquiem por el último hierro 1 del circuito. Gabriel Cañizares ha tenido que jubilar este palo, el más emblemático de su bolsa, ya que con la nueva normativa de las estrías está prohibido su uso. “Sé que Canonica también llevaba un hierro 1, pero lo sacó de la bolsa hace ya algún tiempo. Yo he tenido que hacerlo por la nueva normativa y ahora me estoy intentando acostumbrar a los híbridos, unos palos que jamás pensé que iba a utilizar”, explica. El hierro 1 es un palo imposible para los amateurs y poco a poco ha ido desapareciendo de las bolsas de los profesionales, ya que su manejo es mucho más difícil que el de un híbrido o madera. Es una de las reminiscencias del golf más romántico… y duro.


