Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Un detalle del Rey de Leopard Creek que te hará estallar la...
Previa del Alfred Dunhill Championship

Un detalle del Rey de Leopard Creek que te hará estallar la cabeza…

Compartir
Charl Schwartzel en la salida del hoyo 18 de Leopard Creek durante la jornada final del Alfred Dunhill Championship 2023. © Golffile | Thos Caffrey
Charl Schwartzel en la salida del hoyo 18 de Leopard Creek durante la jornada final del Alfred Dunhill Championship 2023. © Golffile | Thos Caffrey

Es la semana del Alfred Dunhill Championship, que se disputa desde 2004 en uno de los escenarios icónicos del circuito europeo, el irrepetible recorrido del Leopard Creek Country Club (Malelane, Sudáfrica). Y, como cada vez que llega este torneo, es obligatoria la referencia a Charl Schwartzel, ganador en cuatro ocasiones y otras cinco veces segundo clasificado, siempre en este campo. El año pasado, sin ir más lejos, terminaba en segunda posición, sólo por detrás de su compatriota e íntimo amigo Louis Oosthuizen. Ambos, Charl y Louis, están presentes esta semana en la cita, y son por supuesto favoritos principales.

Pues sí, Leopard Creek es algo así como el vergel particular de Schwartzel. Él es Rey absoluto por aquellos lares. El sudafricano ha jugado este torneo en 16 ocasiones en Leopard Creek (jugó otras dos en el Houghton Golf Club) y en nueve de esas 16 ha quedado primero (4) o segundo (5). Una verdadera bestialidad. Ha disputado hasta 58 vueltas de competición en Leopard Creek con un acumulado total de -149 y su media de golpes es por tanto de 69,43.

Se mire por donde se mire, sus números en esta esquina de África son desmesurados, aunque también haya fallado hasta tres veces el corte. Pero hay un detalle que pasa desapercibido, pues hay que escarbar a conciencia para encontrarlo, y que verdaderamente hace estallar la cabeza… Tiene que ver con la actuación histórica de este jugador en dos hoyos concretos de Leopard Creek, el 2 y el 6. De acuerdo, se trata de dos de los hoyos que año tras año aparecen entre los más sencillos del campo. Uno, el hoyo 2, es el primer par 5 del recorrido. Otro, el hoyo 6, es un par 4 muy corto en el que la mayoría tira a green desde el tee. La cuestión es que Schwartzel, en 58 vueltas de competición, jamás ha hecho un bogey en el hoyo 2. Nunca. Es el único hoyo del campo en el que no ha firmado un solo bogey. ¿De verdad es posible que en veinte años y 58 intentos jamás se haya equivocado hasta el punto de anotarse un borrón en dicho hoyo? Es un asunto casi de brujería. Además, en el hoyo 6, el par 4 corto, Schwartzel hizo bogey la primera vez que lo jugó en su carrera, la primera vuelta de aquella edición de diciembre de 2004 que a su vez era la primera vez que este campo era sede del Alfred Dunhill Championship, pero desde entonces no ha vuelto a hacer ninguno más. Ni uno más. 57 vueltas consecutivas sin bogey en el hoyo 6. Insistimos: es cierto que históricamente son dos de los hoyos más sencillos del campo, pero semejante racha en ambos es extraterrestre. Un prodigio de fiabilidad, pero también seguramente de pura casualidad.

No todo es para este jugador un camino de rosas en Leopard Creek. Al fin y al cabo es un campo muy exigente. El hoyo 7, par 3, suele ser cada año uno de los tres más difíciles del campo y también lo es para Charl, que apenas ha podido hacer cuatro birdies en las 58 ocasiones que lo ha jugado en competición, y cuyo acumulado es de +16. Tampoco se le da nada bien el hoyo 17, par 4, cuya dificultad media cada año suele situarse en la zona templada, pero en el que arroja un acumulado histórico de +7.

Veremos qué es capaz de hacer esta semana. Y si mantiene tales rachas en los hoyos 2 y 6. De momento, digamos que no serían malas noticias para la Armada que Schwartzel quedara en segunda posición esta semana, pues en tres de las cinco ocasiones que ya acabó segundo el ganador del torneo fue un español (Álvaro Quirós en 2006 y Pablo Martín en 2009 y 2010).

Consulta aquí los resultados del Alfred Dunhill Championship