La acción arranca esta semana en el circuito europeo con el Open de Sudáfrica, que es uno de los cinco torneos más antiguos del mundo.
La relación es la siguiente. British Open (se juega por primera vez en 1860), US Open (1895), Open de Sudáfrica (1903), Open de Australia (1904) y Open de Francia (1906). No dejaría de ser éste un Grand Slam algo más que interesante, pero arrastra una maldición: por unas causas u otras nadie en la historia del golf ha conseguido ganar estos cinco torneos al menos una vez. Nadie.
Tan solo dos jugadores han conseguido ganar cuatro de los cinco torneos más antiguos del mundo. Son Gary Player, al que sólo le faltó el Open de Francia, y Bobby Locke, que nunca ganó el US Open. En todo caso, estos dos jugadores sudafricanos se dieron un auténtico festín en este particular y ‘oficioso’ Grand Slam, pese a dejarlo incompleto. Player ganó trece veces el Abierto de su país (cuyo palmarés es probablemente el más pobre de los cinco torneos) y otras siete veces el de Australia; además ganó tres British y un US Open. Y Locke ganó nueve veces en Sudáfrica, cuatro British, dos veces en Francia y una en Australia.
Gary Player, no obstante, si puede presumir de ser el único jugador de la historia del golf que ha ganado los cuatro torneos más antiguos del mundo (British, US Open, Sudáfrica y Australia). Sólo le faltó el quinto…
Evidentemente, muchos de los grandes monstruos de la historia del golf no tenían dentro de su calendario alguna de las cinco citas, siendo Sudáfrica seguramente la plaza menos visitada por las leyendas. Nicklaus, por ejemplo, nunca ganó en Francia ni en Sudáfrica, igual que Arnold Palmer, Tom Watson o Gene Sarazen. A Walter Hagen le faltó un triunfo en Australia y en Sudáfrica, y Greg Norman no ganó nunca el US Open, y tampoco en Sudáfrica.
De entre los profesionales en activo hay que destacar a Retief Goosen, que tiene tres de los cinco (le falta el British y el Open de Australia), y Ernie Els, que no ha ganado ni en Francia ni en Australia. Sin olvidar, por supuesto, a Rory McIlroy, que ya atesora al menos un triunfo en el British, US Open y Open Australia. El norirlandés ha jugado dos veces el Open de Francia, destacando su cuarto puesto de 2010, y otras dos veces el Open de Sudáfrica, donde quedó tercero en 2009.
La maldición, como se ve, sigue en pie, pues McIlroy lleva cuatro años sin jugar en Francia y cinco sin hacerlo en Sudáfrica. Su presencia en el Abierto galo no debe descartarse en un futuro, pero da la sensación de que será mucho más complicado volverlo a ver disputando el Open de Sudáfrica…



