
Sergio García ha ganado con autoridad (4 y 2) a Tetsuji Hiratsuka. El nipón se marcha sin haberse llegado a sentir en plenitud, netamente superado por los dos españoles y dejando, eso sí, un puñado de perlas alrededor de green…
El caso de Sergio no deja de ser curioso y hasta contraproducente para sus intereses, según se mire. No cabe duda de que no se ha encontrado muy a gusto durante los dos días de juego. Pero tampoco parece estar por la labor de encontrar el lado positivo. Está convencido de que ha ganado ante Quirós e Hiratsuka porque ambos le han dejado las puertas abiertas. Y lo que es peor, está convencido de que, si no encuentra algún resorte técnico o de sensación en las próximas horas, caerá irremisiblemente a poco que su rival se esmere.
“Álvaro me tenía machacado y me dejó volver, y Tetsuji me llevaba dos hoyos abajo y…”, explicaba. Es cierto que en el duelo ante Quirós sí dio la sensacion de ser el de Guadiaro quien abriera la puerta. Pero hoy, frente al japonés, la puerta la ha abierto el español a empujones.
La realidad de los hechos no miente. Sergio ha reaccionado con solvencia ante Hiratsuka firmando seis birdies en nueve hoyos, los que van del 8 al 16.
Por partes. Planteemos dos cuestiones. ¿Estos jugones pueden llegar a sumar seis birdies en nueve hoyos sin que sus sensaciones sean las mejores? Pues, aunque parezca increíble, así es.
Pero, ¿se pueden firmar seis birdies en nueve hoyos JUGANDO MAL al golf? Rotundamente, NO.
Sergio ha tenido que recurrir a un plan B de urgencia. Ha buscado durante la vuelta algún recurso que le ayudara, cuando llevaba ya encadenados siete hoyos sin un solo birdie, y lo ha encontrado. Entre otras cosas, ha pegado más ‘punchitos’, según explicaba, para tratar de gobernar su juego… Y le ha de escándalo. Un plan B brillante, casi excelso, a la vista de los resultados: birdies modélicos en los hoyos 9 y 13, pegando al centro de calle y jugando maravillosamente dos tiros cortos para embocar desde metro y medio; otro par de birdies fundamentados en dos magnificos putts de cuatro y seis metros en los hoyos 11 y 15, otro bonus más con un approach fantástico desde el rough, a unos sesenta metros de bandera que dejaba la bola a metro y medio del hoyo… Y un golpazo, largo y poderoso, en el par 3 del hoyo 12 que ponía en bandeja asimismo el birdie (a menos de un metro).


