
-Álvaro Quirós ha sido hoy el único jugador sobre el campo que ha entregado una tarjeta libre de bogeys. Ni que decir tiene que su antológica serie de putts para par en los hoyos 8 (desde 2,5 metros), 9 (desde más de 4 metros), 10 (desde unos siete metros) y 11 (desde unos 3 metros), tienen mucho que ver en la cuestión. Un tramo de vuelta que Álvaro debe tener muy presente de cara al futuro…
No siempre entrarán todas, claro, pero la intención, voluntad y determinación en los greenes son definitivos en los malos momentos. De hecho, en las grandes citas, los 'majors', son este tipo de situaciones las que diferencia a los campeones. Y en esas citas, además, se va a encontrar por norma general greenes como los de hoy (salvo en el British, quizá): rápidos, duros, delicados, vertiginosos por momentos… (Por cierto, en la imagen de la Portada de Ten-Golf se puede comprobar que realmente Álvaro Quirós cogió el lado derecho de la calle del hoyo 18. Tremendo).
-Un comentario sobre los greenes que, por extensión, nos lleva directamente al Earth course del Jumeirah Estates, escenario de esta gran Final. La mejora respecto a hace doce meses ha sido importante, hasta alcanzar ese equilibrio deseado e ideal en los grandes eventos: campos que premian al buen juego, pero que pueden castigar severamente cualquier despiste. No, el Earth course no es un gigante (más de 7.000 metros) con pies de barro. Rizando el rizo, y puede que en contra de la opinión de muchos, nosotros complicaríamos un poquito más el rough de las calles…
-Nuestras más sinceras felicitaciones a Nacho Gervás, comentarista de Canal+ Golf. El viernes, con la clasificación ciertamente apretada, declaró rotundamente que Ian Poulter ganaría el Dubai World Championship. Al final no ha sido así, pero el inglés ha jugado el desempate.
Un vaticinio de ese calado, apoyado en una explicación lógica (vamos, que no era un tiro al aire…), acerca de un jugador que venía de ganar la semana pasada (con lo complicado que resultan, estadísticamente, los dobletes en golf), con 36 hoyos todavía por jugar y, sobre todo, con semejante competencia, tiene mucho mérito. El que sabe, sabe.

-Dicho lo dicho, hay que reconocer que la cruz de la moneda le toca a Tengolf… El viernes por la tarde, y con McDowell acabando la segunda jornada una sobre par, y ya casi sin opciones de asaltar el Número 1 de la Race to Dubai, se escribía literalmente en esta página: McDowell lleva varias semanas casi obsesionado por dar caza a Martin Kaymer en la Race to Dubai. Se puede decir que hoy, salvo sorpresa mayúscula, ha dicho adiós al objetivo. A partir de aquí, y como mero divertimento, teniendo en cuenta que ahora marcha con +1 en el puesto 42º, ¿ustedes apostarían por su definitivo hundimiento el fin de semana, o más bien creen que acabará entre los quince primeros, una vez juegue sin presión? Nosotros casi apostamos por la primera de las opciones (desinflamiento), pero no hay que descartar que el corazón de león de este norirlandés nos cierre la boquita…
Pues bien, el señor McDowell ha firmado hoy un 68 que le ha llevado hasta un acumulado de -6, en el puesto 13º, justo entre los quince primeros… Sin comentarios.
-Sergio García (-5) ha finalizado hoy con otra buena vuelta. Preferimos ver la botella medio llena y concluir que poco a poco está recuperando el pulso. Y eso que estamos completamente convencidos de que no lo va a tener nada fácil para retomar la senda ganadora. No es sencillo en su situación, porque lo suyo no es un problema concreto, bien localizado y definido. La confianza y la voluntad decidida e irrenunciable de querer ser el mejor no se compran en un mercadillo…
Ambos conceptos, confianza y voluntad, sí pueden irse forjando en bruto con horas y horas y horas de trabajo. Hasta que la espalda se doble y sangren las manos… Algo nos dice que Sergio ya ha tomado la determinación de trabajar hasta la extenuación este invierno, después de unas vacaciones de relax y reflexión.

-Miguel Ángel Jiménez no ha podido mantener el ritmo en Dubai. Habría que ser muy osado (y muy ignorante también…) para torcer el gesto ante el malagueño. Un dato: Su 79 del sábado ha sido su peor vuelta de golf en los últimos dos años. O lo que es lo mismo: muy mal le tiene que ir la cosa a Miguel para que termine en esos registros, porque ese dato refleja, entre otras cosas, su dignidad y amor propio.


