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Una de pescaíto frito (I)

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– Rikard Karlberg es un joven sueco que trata de abrirse camino en el golf profesional de élite. Está en Málaga con una invitación de la organización. Hoy, en su ronda de prácticas, marchaba por detrás de los Olazábal, Luna, Canonica y Oriol. Hasta que le han dejado pasar en el green del hoyo 9, un par 3 de 200 metros, pegado al mar, que se está jugando imposible por culpa de un viento que ahí, resulta casi ilegible…

El muchacho la ha pegado  desde el tee y la bola se le ha quedado a unos veinte metros del green por la derecha, en una posición muy complicada. Pero como se trataba de pasar rápido, ni se lo ha pensado: aprochito al green, recojo y me voy… Y ha embocado. “Thank you guys”, ha dicho tímidamente. Pues eso: que en esto del golf más vale no pensárselo demasiado. Karlberg ya se lleva un pequeño pico de gloria. Habrá que seguirlo.

– Alfredo García Heredia completa las dos docenas de españoles en el ‘field’. Era el primer reserva y la baja de última hora de Peter Lawrie lo ha metido. La vida está hecha de pequeños-grandes detalles como éste… ahí queda eso, 24 españoles. Pero ni por esas superamos en número a los ingleses (34 jugadores). Eso son palabras mayores. Te plantas en una parada del circuito europeo, pegas una patada al aire, y te puedes llevar por delante la bolsa de un jugador inglés. Sana envidia.

– A ver, a ver. Nos gusta a los periodistas describir la parte trágica del asunto. El viento sopla y, en efecto, los hoyos 7, 16 y 14, sobre todo, se ponen muy bravos porque el Levante pega ahí en contra. No hay un ápice de exageración: en el 16, par 5 reconvertido en par 4 para el torneo (440 metros desde el tee más atrasado), la mayoría de los jugadores no llegan a green pegando driver y madera 3… Pero habrá que contar también que en el hoyo 12, par 5 de 500 metros, se va a llegar de dos con el viento de cola pegando un hierro medio en algunos casos. Y en el 17, par 4 corto, también con el viento de cola, alguno puede arrimarse al green si la pega en su sitio…

– Jorge Campillo, presente en este Open de Andalucía, jugó en Colombia y en la India los dos últimos torneos (y únicos hasta la fecha) del Challenge Tour. Y la semana que viene se marcha a Kenya. Vaya con el Challenge. Y vaya con Campillo, que se toma con filosofía y madurez esta forja a fuego lento. Magnífica actitud, después de quedarse sin la tarjeta del circuito europeo el último día en la Final de la Escuela. Una prueba más de que ahí hay madera. Que se lo pregunten a Del Moral o Velasco, que también tomaron en su día la decisión de pasar la Travesía del Desierto en el Challenge con todas sus consecuencias.

– Gonzalo Fernández Castaño juega mañana el Pro-Am. Menos da una piedra. De momento no quiere forzar. Tiene que ir con cuidado con su lesión de espalda.

– No queda más remedio que repetirlo torneo tras torneo. Un Masters de Augusta, o incluso dos,  se ganan a base de talento. Y de otras cosas. José María Olazábal, 45 años y todo hecho, llegó ayer antes de las 8 horas al campo. Jugó 18 hoyos. Atendió a varios medios. Comió. Concedió una extensisima entrevista a un medio inglés. Y, luego, a eso de las 16 horas estaba en el campo de prácticas. De allí, al putting green…

Pasadas las 18 horas atendía a Tengolf en una entrevista exclusiva que en breve podrán ustedes disfrutar. Y textualmente nos decía: “me voy, que el día se me ha hecho un poco largo…”. Y se fue. Perfecto. Pero a eso de las 18,45 volvimos por casualidad a pasar por el putting green y allí estaba de nuevo.