
– El caddie de Fredrik Andersson Hed se presentaba hoy en el tee del hoyo 1 vestido de corbata. ¿Saben por qué? Se trata de un juego de palabras en inglés y no es novedad. El jugador sueco hizo el jueves 77 golpes y prácticamente se dejó cerradas las puertas del corte. Pues bien, dicho corte lo pasan los 65 mejores y empatados, que en inglés se dice ‘65 and ties’, que a su vez también podría traducirse literalmente ’65 y corbatas’. Pues eso, que la única forma de pasar el corte era llevando corbata. Una muestra del mejor humor, que es aquel que sabe reirse de uno mismo…
Por cierto, Andersson Hed ha hecho hoy 67 golpes. No le ha llegado para pasar, pero el sabor de boca es otro.
– Robert Rock se ha llevado hoy una desagradable sorpresa, porque su drive en la salida del 15 pegaba de lleno en un pequeño pájaro que caía fulminado sobre el fairway (se ruega a oportunistas, demagogos y demás variedad de sepulcros blanqueados, se abstengan de arañarse la cara y golpearse el pecho lamentando las siete plagas que, al parecer, provoca el golf).
Con motivo del inesperado accidente, asistimos a un remate de escena que resume en un pequeño puñado de palabras toda la esencia del humor inglés. Un aficionado anglosajón, que fue quien recogió al pajarillo del suelo, se volvió hacia nosotros y nos dijo, muy serio: “That’s a real birdie…”. Sobra cualquier comentario.
– “Ha sido un palo duro no pasar el corte. He fallado mucho con los hierros y todas por la izquierda”. Eran las palabras de Olazábal tras acabar su vuelta.
– Pablo Larrazábal encuentra muchas similitudes entre el recorrido de El Parador de Málaga y el antiguo Prat barcelonés. “Son parecidos y los dos con un aeropuerto al lado. Me trae buenos recuerdos y sensaciones. Por eso me gusta jugar aquí”.
– Pablo Martín ha jugado hoy sobre par (71 golpes). Ayer salió algo sorprendido por la fiabilidad de su juego después de varias semanas de vacaciones. Estuvo 20 días en Bali, donde también se entrenó a diario. Pero no es lo mismo el entrenamiento que la alta competición. Así que hoy apuntaba: “ya ha salido el swing de Bali…”.
– Alejandro Cañizares golpea en el tee del hoyo 11. En ese mismo momento, a su izquierda, y bien cerca, su hermano Gabriel se preparaba para hacer un aprochito en el green del hoyo 16. Entre medias, y completando un ‘tres en raya’ de Cañizares, el padre de ambos, José María, observaba a uno y a otro.
– Pedro Oriol anda algo perdido con su juego corto. Así que le dijo a Alejandro Larrazábal, que hoy ejerce como caddie de Olazábal, que a ver si le podía pedir a Chema que le mirase un poquito… Deseo concedido. Ayer, el vasco estuvo media hora con Oriol echándole un vistazo. Entre otras cosas le dijo que se fiara más de su instinto, que fuera más natural y que confiase en sus manos… La rigidez técnica hay que dosificarla convenientemente.


