
Impera la calma chicha y el sol de justicia en el Algarve. Vilamoura vuelve a desplegar una alfombra roja sobre el Oceánico Victoria Course para que los profesionales hagan y deshagan a sus anchas. Ataca Kaymer, el líder es Khan, reacciona Quirós…
La quietud asusta. No se mueve una brizna de hierba en el recorrido portugués. Nada es nada. La sombra de los árboles es el único cobijo para el público. Azota el sol. Cae a plomo. Las condiciones son más que buenas. Soberbias.
No se mueve una hoja y los resultados van en la misma tónica que ayer. El torneo ha decidido esconder algunas banderas para evitar la sangría del jueves, pero ni por esas. La calidad es brutal y los tiros a bandera son como dardos a una diana. A poco que caigan algunos putts la tarjeta baja está cantada.
De momento, cuando llegan a su fin los primeros partidos de la mañana, el rojo arrasa. Cerca de cincuenta jugadores se encuentran bajo par y sólo once pierden la batalla con el campo. El mejor del día es Álvaro Quirós, que empezó con bogey en el hoyo 10 y a partir de ahí ha hecho cinco birdies, un eagle y todo pares. El de Guadiaro se está colocando para el fin de semana. Espléndida reacción. Seis bajo par a falta de cuatro hoyos. Sus tiros en el 3 y en el 5 han sido sensacionales. Pateó para eagle en ambas ocasiones. Se quedó colgando la del 3 y cayó la del 5. Aprieta el gaditano.
Kaymer también ha dado un paso hacia adelante. El alemán está volviendo y quiere demostrarlo en Portugal. Pablo Larrazábal (-7) ha hecho dos birdies en lo que llevamos de mañana. Ha conseguido controlar la ansiedad de ver que pasaban las oportunidades y no salían los birdies. La templanza ha dado sus frutos, curiosamente en una semana en el que el aspecto mental esta de moda. Un estudio presentado por Genworth Financial indica que los mejores profesionales son aquellos que se concentran en perfeccionar la parte psicológica del juego.
Larrazábal está jugando realmente bien, pero el putter le está jugando malas pasadas. En el 18 y en el 2 se le escapaban dos oportunidades de birdie de menos de dos metros. Un dolor. Sin embargo, ya está -7 y con hoyos aún por delante.
Los líderes, de momento, son Simon Khan y Rhys Davies. El inglés, que se retiró la semana pasada en Madrid a las primeras de cambio, no parecía el hombre designado para estar en esa posición, pero a poco que el putter se caliente cualquiera puede disprarse.
Eduardo de la Riva, Gonzalo Fernández Castaño y Miguel Ángel Jiménez siguen fríos.
Por cierto, muy buena presencia de público en este Portugal Masters. Ayer se superaron las seis miles personas. Sólo en 2009 hubo más gente en una jornada de jueves.


