
Sopla el viento con bastante fuerza en el Parador de Málaga, pero el riesgo de lluvia casi ha desaparecido (crucemos los dedos). Así que la tercera jornada del Open de Andalucía puede tener su pimienta…
La cuestión es saber si el viento se mantendrá durante todo el día, o si irá disminuyendo su intensidad por la tarde, como ocurriera jueves y viernes. Si se mantiene, la clasificación puede dar algún vuelco curioso antes de la jornada definitiva del domingo.
Muchos de los socios y empleados del Parador no darán crédito a lo que están viendo (un campo jugoso y jugable), porque hace muy poquito tiempo nadie daba un duro por este torneo… Tienen bien frescas en la memoria algunas imágenes verdaderamente impactantes: anguilas en la calle del hoyo 14, que invadieron el fairway aprovechando el desborde de las aguas y luego se quedaron allí atrapadas, agua por las rodillas en la calle del hoyo 7, bunkers en los que se bombeaba el agua allí acumulada y a los tres minutos volvían a anegarse porque el nivel freático estaba saturado y escupía el agua literalmente hacia afuera… Todo esto ocurría hace poco más de un mes, a mediados de febrero.

Sirvan estas imágenes que traemos a Tengolf cedidas por el Director del Parador, Víctor Teodosio, casi como un homenaje al trabajo de quienes han conseguido poner a punto el recorrido, porque la paliza que se han pegado ha sido terrorífica y el resultado es notable. Soren Kjeldsen fue ayer muy sincero cuando habló del campo: «en los días previos al torneo no había mucho optimismo en el locker room (vestuario de jugadores) acerca del campo, nuestras expectativas no eran muy altas, pero luego hay que reconocer que el campo nos ha sorprendido a todos. Nadie puede hablar mal de este campo».


