Ángel de la Torre, Ángel Miguel, Ángel Gallardo, Miguel Ángel Jiménez y ahora Ángel Hidalgo. El malagueño es el quinto Ángel que gana el Open de España. El quinto Ángel, en el séptimo cielo. Felicidad absoluta. Es también el vigésimo español diferente que lo conquista. Y de qué manera…
La historia deberá recordar para siempre lo que ocurrió este domingo 29 de septiembre de 2024 en el Club de Campo Villa de Madrid. No es sólo una victoria más de un jugador español, ha sido una jornada memorable, una batalla extraordinaria entre Hidalgo, Jon Rahm y David Puig. Una lucha sin cuartel llena de alternancias. Todos fueron líderes del torneo en algún momento de la vuelta. Todos tuvieron su oportunidad de ganar el torneo.
Los dos birdies de Puig y Rahm en el hoyo 1 y el bogey de Ángel, tras fallar un putt muy corto, dejaba muy claro que iba a ser una vuelta larga y dura para todos. Fue Puig quien empezó con más fuerza. Jugó como un reloj los primeros siete hoyos del día. De película. Un tirazo tras otro. Firmó un parcial de cuatro menos y se colocó líder en solitario del torneo. Llegó a tener tres golpes de diferencia. Un ciclón.
Sin embargo, en el hoyo 8 hubo un punto de inflexión. Tripateo de Puig para bogey y birdie de Hidalgo y Rahm. El error le cayó como un mazazo al joven de La Garriga. Ya no se repuso. Hizo bogey en el 9, tras fallar el tiro por la izquierda y cometió un nuevo error en el 11, largo, al camino y lío importante. Salvó, de hecho, un buen bogey. Pero ya no levantó cabeza como para meterse en la pelea por la victoria.
El torneo se convirtió en un mano a mano entre Hidalgo y Rahm. El malagueño estuvo más letal en los greenes, aunque también falló algunos cortos. Ha demostrado una garra y un coraje excepcionales. Su birdie en el 2 desde el búnker, después del putt que se le escapó en el 1 fue una declaración de intenciones. El que quisiera ganarlo, le tendría que tumbar. No lo iba a poner fácil. Estuvo fallón con la madera 3 en los pares 5, escapadas por la derecha, la presión, pero se rehizo también de maravilla con dos grandes birdies en los hoyos 8 y 9.
El otro momento clave fue el hoyo 13 de Rahm. El de Barrika venía de fallar una ocasión muy clara de birdie en el 12 y le afectó. Jugó un hoyo muy malo. Erró la salida, el segundo golpe tocó en un árbol, fue al búnker con el tercero y no pudo hacer sacada y putt. Doble bogey demoledor. Demoledor para cualquiera, claro, menos para Jon. Hidalgo tomaba aire, pero aún quedaba tela que cortar. Dos birdies de Rahm en el 17 y 18, estirpe de campeón lo metieron de nuevo en la pelea.
Ahí llegó lo que parecía el drama. Hidalgo, que jugó muy bien los últimos hoyos, tuvo un putt de poco más de un metro en el hoyo 72 para ganar el torneo, pero se le escapó. Playoff. Desempate. Hidalgo contra Rahm. Ángel contra Jon. Un jugador de 26 años que aún no conocía la victoria en el DP World Tour, contra un doble ganador de Grande, con un balance de dos de dos en desempates ganados en el Circuito Europeo.
Parecía que todo estaba para Rahm, pero Hidalgo sacó su Ángel y firmó dos hoyos de desempate excepcionales. Birdie y birdie. Empataron el primero y ganó el segundo. Jon no pudo hacer el birdie desde el rough de la izquierda. Se acabó. España añade a un nuevo jugador al círculo de ganadores del DP World Tour. El número 34. Grande, Ángel. Grande, Jon. Y grande, David. Grande el golf español.



