– Rory McIlroy se lo ha llevado todo: la victoria, la gloria y la épica al conquistar el Amgen Irish Open tras derrotar en el tercer hoyo de desempate al sueco Joakim Lagergren. Ambos habían terminado empatados a -17. Desenlace perfecto para la extraordinaria afición irlandesa. Qué ambientazo. Qué gozada. Que hubiera estado bien que no jalearan la bola al agua de Lagergren en ese último hoyo de playoff, pues sí, pero se entiende perfectamente. El que estaba ahí era su ídolo, su estrella, seguramente el deportista más importante de la historia de Irlanda.
– McIlroy ha convertido hoy la lógica en épica. Aunque salió a cuatro golpes del líder Saddier, era el gran favorito al triunfo. Sin embargo, ha tenido que embocar un putt de ocho metros en el 18 para eagle para empatar con un Lagergren que ya estaba en la casa club. Son las cosas de Rory. Por eso es tan grande su leyenda. No sólo es lo que gana, sino cómo lo gana. Siempre da la sensación de que le cuesta un poco más de lo que debería por su apabullante potencial.
– Rory ha ganado su segundo Irish Open fundamentalmente por dos cosas. La primera es que ha pateado como los ángeles. Ha metido putts largos de los que no suelen entrar muy a menudo. Por ejemplo, en el 2 caía un putt de más de 11 metros, en el 3 salvaba el par desde casi tres, en el 5 caía otro canuto de 13 metros, dos más de tres en los hoyos 9 y 12, ese segundo para par, y el último de ocho metros en el 18. Es mucha tela. De esa manera ha compensado que no ha tenido el día precisamente brillante desde el tee, razón por la que no ha podido arañar ni un birdie a los hoyos 10 y 16, dos pares 5 que han sido generosos con la mayoría de los jugadores.
– También ha ganado porque algún trébol de cuatro hojas ha sostenido su bola de salida en el hoyo 15 cuando se iba irremediablemente al agua. Se quedo a medio metro del lago, dentro del área de penalización. Y porque, y así ya lo contamos todo, Lagergren la ha mandado al agua en el tercer hoyo de desempate. Al sueco le faltó la suerte que sí tuvo en el eagle del 16, en una bola que jamás pensó tirar por esa línea, que en 90 de 100 ocasiones acaba en el agua y que se quedó a dos metros cuesta arriba para eagle.
– El putt del hoyo 72 ha sido el momento apoteósico. No es para menos. Allí había un estadio de fútbol pendiente únicamente de ese putt. Rory lo ha tirado con determinación y Dublín ha retumbado. Magnífico entrenamiento para la Ryder Cup, habrá pensado feliz Luke Donald desde su casa. Rory hace épica de la lógica y el aficionado lo agradece. Qué seguidor de cualquier deporte no prefiere la épica a la lógica. Es la segunda victoria de McIlroy en el Open de Irlanda, la segunda en el K Club, la cuarta de la temporada y la vigésima de su carrera en el DP World Tour. La leyenda no para de crecer. El jueves posaba con la Chaqueta Verde delante de la afición irlandesa. El domingo levanta el trofeo. Un sueño.
– Sólo un jugador ha tenido opciones matemáticas de meterse en ese desempate entre McIlroy y Lagergren. Ha sido Ángel Hidalgo (-15). Aún tiraba un putt de eagle lejanísimo en el 18 para haberse dado esa última oportunidad. Lo había merecido. No ha sido su mejor día de golf, pero la capacidad de lucha que demuestra en cada golpe es contagiosa. Empezó con un birdie mayúsculo en el 1, pero a partir de ahí se desajustó, quién sabe si por un exceso de adrenalina, de ganas, de deseo. Le costó coger greenes y estuvo más tiempo solventando problemas que pateando para birdie. Sin embargo, mientras su compañero de partido estelar, Adrien Saddier, también con problemas, se iba diluyendo, el malagueño, un huracán de coraje, se mantenía. Es inevitable no acordarse de esos dos putts cortos de par y birdie que se le han escapado en el 14 y 15. Y aún así regresaba y se daba una última oportunidad. Bárbaro. Su mejor resultado del año. Debe ser un punto de inflexión.
– Hemos empezado por Ángel Hidalgo porque es el que ha tenido la victoria más cerca, pero no ha sido sólo él. Semana soberbia de la Armada. La mejor desde Ras al Khaimah. También en el emirato metimos a tres españoles en el top 5, claro que allí sí hubo victoria, la de Alex del Rey. Lo mejor de todo es que los tres del top 5 en Irlanda son diferentes. Habla de fondo de armario y eso es muy positivo.
– Rafa Cabrera Bello (-15) ha terminado empatado en la tercera posición con Hidalgo. Es su primer top 10 desde el European Open del año pasado en junio y su mejor resultado desde el segundo puesto en Abu Dhabi a principios del año 2022. Más allá del puesto final, lo mejor han sido las sensaciones espléndidas que ha ofrecido el canario durante toda la semana y especialmente este domingo. Ha recuperado la mejor versión de tee a green de su carrera. Y no hay mejor ejemplo, aunque siempre haya un poco de casualidad en este tipo de tiros, que el hoyo en uno que conseguía en el 3. Impresionante. Momentazo en el K Club. Lo ha celebrado por todo lo alto. Es el segundo de su carrera en el DP World Tour. El otro fue en 2009 en Indonesia. Más allá del hoyo en uno, Rafa ha estado brillante de tee a green, pegando un hierrazo tras otro. Sólo le ha faltado meter algún putt más para meterse también en el desempate.
– Ángel Ayora (-13) ha rubricado también una magnífica semana. Ha hecho 67 golpes este domingo, la quinta mejor vuelta del día empatado precisamente con Rafa. Valioso top 5. Sigue creciendo en su juego y en la Race to Dubai. Se pide a sí mismo un poco más de finura con los wedges y el putt para estar peleando por las victorias domingo sí y domingo también. Tiene la capacidad para ello. Ahora mismo no hay muchos en el mundo con un juego largo mejor que el de Ayora.
– Alfredo García Heredia (-8) no ha tenido su domingo. En cualquier caso, es su mejor resultado del año, duodécimo, y debe verlo como un paso adelante en su lucha por mantener la tarjeta. Ha completado una semana muy buena a pesar de las molestias severas en las espalda. No era un día fácil para el asturiano, saliendo en el penúltimo partido, de nuevo con Rory, con todo el público encima, con la faja de calor que si me la quito que si me la pongo, la lluvia, el paraguas… Demasiadas cosas en contra. Él mismo admitía que odia jugar con lluvia. Su principal lastre hoy ha estado desde el tee. Casi nunca estaba en una buena posición para dejarse opciones de birdies. Sea como fuere, paso adelante. Semana positiva. Queda tiempo y torneos para terminar de enderezar su situación. Si mantiene el nivel de hierros de esta semana, debería encontrar su momento. Buen remate de torneo también para los hermanos Elvira. Han hecho 70 golpes y han terminado dentro del top 30.



