Inicio Grandes Circuitos DP World Tour …Y eso que el día estaba tranquilo

…Y eso que el día estaba tranquilo

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Se van confirmando algunos presagios. Valderrama está realmente complicado con los greenes más bien blandos, que provocan un desmesurado efecto de retroceso en ocasiones, y un rough durillo (las zonas de bermuda, por ejemplo, aparecen peinadas y rizadas…) que penaliza aún más el hecho de no coger calle, por si los alcornoques te daban alguna tregua…

Justo cuando se cumplen las tres horas de juego los resultados (recuerden que todos los partidos salen por el tee del 1 ininterrumpidamente), los registros bajo par son perlas en el scoreboard. Cuando ya hay más de sesenta jugadores en el campo, sólo quince marchaban bajo par, y la mayoría de ellos aún no habían ni jugado los nueve primeros hoyos.

El viento de levante, además, se ha ido levantando poquito a poco, perezoso, pero está cogiendo fuerza (la foto, con Alejandro Cañizares sacando de biunker en el hoyo 7, muestra una bandera quietecita, quietecita, pero las cosas ya no andan así). No queremos ni imaginar cómo se puede poner la cosa si realmente llegan esos vientos fuertes, rondando los cuarenta kilómetros por hora, que algunas previsiones dan para el fin de semana…

El resultado de +1 al final del día puede ser muy bueno. Porque ya decimos que el viento, a eso de las 13,00 horas, se ha puesto un poco más 'tonto'.

De momento, nadie ha llegado siquiera al -4, y los líderes se han ido turnando en -3, a lo sumo (Maybin, Rafa Cabrera Bello, Francesco Molinari…). Rondando el tee del hoyo 10 nos cruzábamos con Jaime Ortiz Patiño, el gran hacedor del gran Valderrama: puede estar orgulloso una vez más, porque este bello recorrido gaditano vuelve a ser un test terrorífico para los mejores jugadores.

De los grandes favoritos hay que destacar sobre todo la puesta en escena del vencedor del US Open, Graeme McDowell, que pasaba dos abajo por los primeros nueve hoyos. Veremos cuántos acaban bajo par al final del día…