
Nos quedaríamos cortos si afirmásemos que Matteo Manassero (-8) ha cumplido con las expectativas. Porque las ha reventado…
Que el Aloha Golf es un campo que le sienta como un traje al italiano es casi una certeza. No hay más que verlo. Y así lo reconocía ayer el propio jugador ante la cámara de Tengolf. Eso está muy bien, pero de ahí a entregar un 64…
Su finísimo juego en los greenes ha sido el principal causante. No se puede tocar la bola mejor con un putter en las manos. Es un prodigio.
Pero tampoco hay que engañarse a la vista del resultado de Manassero. El recorrido marbellí está repartiendo birdies y bogeys casi a partes iguales. Y tanto: en el turno de mañana 32 jugadores han terminado con resultado sobre par y 33 lo han hecho bajo par. Pero no se regala nada. Hay que jugar más que correctamente para ganar la batalla al campo.
La Armadase ha defendido más que dignamente por la mañana. Buenos augurios. Estos arranques sin prisa, pero sin pausa, siempre los traen. Eduardo de la Riva (-5), Miguel Ángel Jiménez (-3), que salía muy satisfecho del campo por este inicio rumboso, y Nacho Garrido (-3) son los mejores. El malagueño comentaba cono sorna que “ha sido un buen día, pero jugando hoy al lado de Matteo parece que todo se queda en nada”. Cierto, pero la realidad es que ha sido, de largo, el partido estrella, porque junto a ellos Robert Rock, otro claro aspirante al triunfo final, entregaba también un 69, tres menos en el día.
El madrileño, por su parte, necesita dar el primer golpe serio sobre la mesa de la temporada, después de aquel 28º puesto en Dubai, que no estaba tampoco nada mal, y dos cortes perdidos en Qatar y la India. Nacho ha sido hoy una roca: muy sólido en todas las parcelas del juego.
Conviene destacar también el 70, dos menos, de Nacho Elvira. El joven cántabro se metió por la previa el lunes pasado y, de momento, prolonga el momento dulce.


