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El adolescente y el letargo de Mickelson

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«Yo a su edad jugaba el campeonato de mi club y él, sin embargo, ya está en un US Open. Resulta increíble»…

La frase de es Rory McIlroy, que no es precisamente un veterano, y se refiere a Andy Zhang, el penúltimo jugador en clasificarse para el torneo tras la baja de Paul Casey. Zhang cumplirá el jueves 14 años y 6 meses.

 

El niño está en boca de todos. Nació en China, pero vive en los Estados Unidos desde hace cuatro años. Jugó la previa y se quedó como primer reserva. “Cuando me llamaron para jugar no me lo podía creer, pensé que era una broma”, señaló el asiático.

Más de uno pensó que se acercaba a pedir un autógrafo cuando se plantó en el tee del 1 y estiró la mano para salidar a Bubba Watson y Aaron Baddeley, sus compañeros de vuelta de prácticas el martes. Pero no, se trata del golfista más joven que disputa un US Open desde la II Guerra Mundial. “Es un chico grande y muy simpático, aunque aún se le ven ciertas cosas que debe pulir”, aseguró Watson, ganador del Masters hace poco más de un mes.

Será muy interesante ver cómo sale del mayor desafío a la paciencia que existe en el golf mundial. Tiger Woods no fue tan precoz como Zhang, pero es consciente de la situación que atraviesa el jugador chino. “Estará nervioso, pero es lógico. Lo importante es la tremenda experiencia que va a adquirir para los próximos torneos”.

Respecto a su juego, Tiger no esquiva la línea optimista que ha llevado a cabo en los últimos tiempos. Y esta vez, además, con razón, tras su victoria en el Memorial. “No tiene nada que ver mi estado de forma actual con el que tuve en el Masters, donde también llegué después de ganar, pero con mucha más inseguridad y desconfianza”, explica.

El que no entiende de falta de confianza cuando juega con Tiger es Phil Mickelson. Está encantado con el emparejamiento que ha dispuesto el Olympic. “Me encanta jugar con Tiger, me motiva muchísimo y consigue sacar lo mejor de mí lo mejor”, afirma el jugador de San Diego. E insiste: «me viene muy bien jugar contra él, ya que últimamente tenía cierto aletargamiento los jueves y los viernes, me costaba arrancar. Seguro que no me sucede eso con Tiger. Sé que si yo estoy en mi mejor nivel, Woods es uno de los que me puede ganar».

Tiger terminó en el puesto 18º la última vez que el US Open se disputó en el Olympic. El año aquel admite que acabó “frustrado por los greenes. Son muy movidos y estás muy duros”, señala.