John Daly, dos veces ganador de Grandes y uno de los personajes más conocidos del mundo del golf, es el único jugador que ha ganado más de un major que nunca ha llegado a disputar una Ryder Cup. Una ausencia de lo más llamativa, sobre todo si tenemos en cuenta que sus dos victorias más importantes, en el PGA Championship de 1991 y el Open Championship de 1995, llegaron precisamente en años de Ryder Cup.
A sus 59 años, el carismático jugador no oculta que le habría gustado formar parte de ese torneo y que aún mantiene un sueño ligado a la edición de 2027, que se celebrará en Adare Manor: ejercer algún tipo de rol en el equipo estadounidense, incluso como co-capitán junto a Tiger Woods. En declaraciones a Hard Rock Bet, Daly explicó que sus raíces familiares en Irlanda hacen aún más especial esa posibilidad. «Mis antepasados son de Cork. Me encantaría ser capitán algún día, pero eso nunca va a pasar. Aun así, Tiger sería un capitán increíble. Me encantaría ser co-capitán o simplemente formar parte de la Ryder Cup de alguna manera», afirmó.
Daly también se sinceró sobre la espina que se le quedó clavada por no haber sido seleccionado nunca. «Siento que debería haber estado en dos equipos, pero no ocurrió. No jugué lo suficientemente bien para entrar. Aun así, formar parte de la Ryder Cup sería algo que me encantaría hacer, aunque solo fuera aportando mi punto de vista y ayudando a los chicos», añadió recordando que ese sueño le acompaña desde hace casi 25 años.
Además, el californiano se refirió al polémico comportamiento del público en la última Ryder Cup disputada en Bethpage Black, donde la afición local fue muy dura con el equipo europeo, especialmente con Rory McIlroy. «Los aficionados de Nueva York son muy leales. Aman a Estados Unidos. Mi respeto para Rory porque prácticamente lo machacaron y aun así no le afectó. Jugó muy bien y Europa también», señaló Daly.
El ‘Wild Thing’ defendió que ese ambiente forma parte del deporte. «Cuando volvamos a Europa seguramente será duro para nosotros y nuestros jugadores tendrán que soportarlo. Los europeos lo hicieron de manera ejemplar. Rory fue un auténtico caballero, siguió ganando y demostró cómo hay que comportarse. Esto es deporte, y así es como funciona». Unas palabras que reabren el debate sobre la figura de Daly y su relación con una Ryder Cup que nunca llegó a jugar, pero que sigue siendo una de sus grandes ilusiones pendientes.



