Inicio Grandes Circuitos El formato no es el único cambio en el Match Play

El formato no es el único cambio en el Match Play

Compartir

Es el mismo torneo de siempre, pero realmente tiene muy poco que ver. El el formato ha quedado perfectamente explicado durante estos días. Resta por aclarar de qué manera puede influir en el juego, y por tanto en el resultado, la nueva sede. La primera conclusión: el TPC Harding no se parece en casi nada con el Dove Mountain de Arizona, escenario durante los últimos seis años. Toca adaptarse.

La nueva orografía es más que evidente. Se ha pasado del vasto desierto de Marana a una ciudad como San Francisco, a la orilla del Lago Merced; de un clima más bien seco, aunque haya tocado más de una edición con frío hasta las cejas, a otro ambiente más húmedo, con protagonismo absoluto para la niebla.

No obstante, más allá del tiempo, que tiene su influencia, lo importante es el diseño del campo. Los jugadores ya han tenido la ocasión de testarlo y han podido comprobar que el plan de juego de Arizona de nada valdrá esta semana. No habrá festival de birdies, sino más bien al contrario. La primera consigna es que el par es bueno. Se ganarán muchos hoyos con par. «Si esto fuera un US Open se jugaría más conservador, pero al ser match play, vamos a ver posiciones de bandera muy ajustadas, con un rough muy exigente alrededor de green, por lo que el par va a ser en muchas ocasiones un buen resultado», asegura Justin Rose.

El TPC Harding es un recorrido de poco más de 7.000 yardas, algo corto para la media que se juega en estos días, y plantea nuevos retos. La clave en este campo será meter la bola en calle, algo que no era tan importante en el Dove Mountain y, sobre todo, colocar la bola en el sitio para poder atacar las banderas. Es decir, es un campo más técnico y estratégico que el de años atrás. Hay jugadores que están felices con el nuevo escenario. «Yo me siento mucho más cómodo en este campo que en Arizona, aquí ves todo lo que tienes delante tuya», asegura Jim Furyk.

El TPC Harding está muy cerca del Olympic, sede de cinco US Open, entre ellos el de 2012. Muchos ojos están puestos en los jugadores que lo hicieron bien allí, como Webb Simpson, el ganador, o el propio Furyk, que lideró hasta el hoyo 16 y acabó cuarto. Ojo también con Graeme McDowell. Peleó por el triunfo en aquel US Open hasta el final y es un gran jugador match play.

Estar en calle será importante para atacar las banderas, pero eso no significa que haya rough duro a ambos lados de la calle. El objetivo es que prácticamente siempre se pueda tirar a green. La hierba alta está alrededor de green. No será fácil recuperar. «A nadie le gusta en un formato match play ver a jugadores sacado la bola a calle. Es bueno que se pueda intentar siempre jugar a green, pero si lo fallas, ahí empezarán las dificultades», señala Simpson.

No esperen por tanto un festival de birdies como en Arizona, aunque, evidentemente, se verán muchos más de los habituales en un torneo con formato stroke play. Se arriesga más y al fin y al cabo están aquí los 64 mejores jugadores del mundo.

Horarios de salida del WGC Cadillac Match Play 2015