Uno de los resultados más sorprendentes de la primera ronda de partidos del Cadillac Match Play ha sido sin duda la rotunda victoria de Francesco Molinari sobre Adam Scott por 5 y 4. Y aquí entramos precisamente en uno de esos vericuetos mentales, emocionales, que siempre nos tiene reservados el golf. Porque el primer sorprendido de su rendimiento fue el propio jugador italiano, que llegaba sin expectativas a San Francisco después de superar una lesión… Y probablemente por eso venció y convenció de semejante modo. Esa es la gracia: a menor presión, mayor soltura. Quienes consiguen controlar este tipo de vaivenes mentales de forma habitual van derechitos al top ten del ranking mundial.
«Después del torneo de Houston estuve lesionado y casi no he pegado ni un golpe en las últimas tres semanas, así que llegaba aquí con pocas expectativas. Estoy un poco sorprendido, para ser honesto», explicaba Francesco. Hoy, con las expectativas algo más calientes, se enfrentará a Chris Kirk, un jugador con mucho menos nombre. La apuesta por un resultado se hace muy complicada…
-Rory McIlroy, Charl Schwzartzel y Marc Warren ganaron el primer partido con un sólo birdie en su tarjeta. Los dos primeros, incluso, tumbaron a sus respectivos rivales, Dufner y Dubuisson, con holgura (ambos vencieron 5 y 4). Esta información, tratándose de match play, siempre hay que tomarla con cierto recelo (putt que se dan, hoyos concedidos…), pero es suficientemente fiable y, por supuesto, significativa. Habla en primer lugar de la acción de un gran campo, con greenes bastante duros, y confirma lo que señalaban algunos jugadores en la previa: los pares pueden ser muy buenos. Que se lo digan a Warren. Su rival, Holmes, cayó 2 y 1 después de firmar cuatro birdies… y una larga ristra de bogeys.
–Pero lo cortés no quita lo valiente: estaremos casi todos de acuerdo también en que, incluso en este TPC Harding Park, sin hacer un solo birdie es muy difícil ganar un partido. Justo lo que le pasó a Miguel Ángel Jiménez, que fue cocinando ante Bubba Watson su propia condena desde el primer hoyo, donde erraba un putt de birdie de algo menos de dos metros. En total, en un partido que acabó en el 14, el malagueño no fue capaz de embocar hasta cinco putts por debajo de los tres metros y medio de distancia, incluyendo el del 9, doloroso, de menos de un metro. Otra vez esa distancia bruja, entre dos y cuatro metros, que terminó por descontrolarlo en aquella primera jornada en Augusta tras jugar con un compás en la mano los primeros nueve hoyos. Con una diferencia importante, ciertamente: allí jugó de cine aquel tramo del campo y todos los putts eran para birdie; en el TPC Harding Park no ha estado tan brillante con el juego largo, ni mucho menos, pero sin duda un poco mejor de lo que decía el resultado inapelable de 5 y 4 final a favor del zurdo norteamericano.
-Una vez finalizada la segunda jornada, que acabara en la próxima madrugada en España, habrá unos cuantos jugadores que se queden sin posibilidad alguna de pasar a octavos de final. Serán, evidentemente, todos aquellos que sumen su segunda derrota consecutiva. ¿Con qué motivación saldrán entonces a jugar el tercer partido el viernes, con otros compañeros jugándose los bigotes y dependiendo en muchos casos de lo que ellos hagan? El amor propio y la honrilla debieran bastar. Por si acaso, también podrán jugar por un buen puñado de dólares, ya que este nuevo formato así lo contempla. Si quedas eliminado habiendo ganado dos partidos de tu grupo, tu cheque será mucho más suculento que el de aquel que haya ganado sólo uno, y el de éste también será mayor que el de aquel que se marche sin un solo triunfo. No es lo mismo acabar en el puesto 17º en solitario o empatado con otros jugadores, que en el puesto sesenta y tantos o cincuenta y tantos…La diferencia entre unos y otros puede superar los sesenta mil dólares y también habrá distinción, lógicamente, en los puntos FedEx y de ranking mundial.
Resultados en vivo y horarios de salida de la segunda ronda del WGC Cadillac Match Play Championship



