
Así vivió el australiano los golpes-milagro de Dubuisson
Jason Day levantó el trofeo Walter Hagen 113 hoyos después. Se levantó a las 4:45 de la mañana del domingo para ganar. Eso sí, antes tuvo que ‘tragarse’ una exhibición de magia de su rival. ¿Qué pensó el australiano cuando Dubuisson hizo lo que hizo?
Más fuerte que nunca… «He trabajado mucho durante la pretemporada, la parte física y mental y estos son los frutos. He oído muchas veces eso de que sólo tenía una victoria, pero no me he rendido, he seguido luchando y trabajando, mirando hacia adelante y ahora, por suerte, han venido dos triunfos en poco tiempo. Me encanta el match play. Me he preparado muy duro para que sea un buen año, no sólo se trata de decir que quieres ganar, no, realmente tienes que querer ganar. Y esta semana no quería otra cosa que no fuera ganar el trofeo Walter Hagen».
Un día muy largo y con muchas sorpresas… «Me levanté a las 4:45 de la mañana. Jamás vi a alguien tan joven, a excepción de Jordan Spieth y Tiger Woods en su día, hacer lo que ha hecho Victor. Estaba alucinado y me golpeaba la cabeza de incredulidad. Pensé dos veces que estaba muerto y que la victoria era mía, pero no sé cómo salía de esas. Su putt fue increíble bajo presión».
El último hoyo… «En el los dos sabíamos que donde había caído su drive estaba muerto. Tenía casi imposible hacer el birdie y me preparé para pegar un drive seguro, a cualquier lugar del green, pero lejos de su posición. Y un poco más y acabo donde él, aunque por suerte no llegué al rough».
Así vivió los dos golpes milagro de Dubuisson… «En el primer golpe de recuperación, en el 1, no fue fácil para mí pegar después desde el búnker, me lo puso mucho más difícil. Antes de golpear, Feherty (comentarista de la CBS) pasó junto a mí y me dijo, está injugable, y yo pensé, ¡vamos!, perfecto, lo tengo (entre risas)… Después pegó Victor, la dejó a poco más de un metro, me miró Feherty y me dijo “lo siento, chico”. Y yo me dije, ya… gracias, te lo agradezco mucho.
Cuando pegó el segundo golpe en el hoyo 9, el siguiente, nuevamente pensé, ahora sí, Victor está muerto. Se fue al mismo sitio que en el 9 regular de la final y me tuvo que conceder el hoyo… Lo volví a pensar, esta vez sí, el torneo es mío… Y lo volvió a hacer. ¿Cómo? Entonces me dije, ¿qué demonios tengo que hacer para ganar este trofeo? Si finalmente lo conseguí fue porque no quería nada más en este mundo que ganar esta semana, estaba convencido, me habría preparado, mi swing estaba perfecto y tenía que hacerlo…».
Sobre Dubuisson y la Ryder… «No había oído nada sobre Victor hasta que ganó a Tiger en Turquía el año pasado, después jugamos juntos en la Copa del Mundo. Es un jugador increíble, tiene un corazón enorme, un juego fenomenal y mucha determinación bajo presión. Definitivamente va a ser una Ryder Cup interesante, nunca he visto este torneo en el paso, pero este año no me lo pierdo».
La próxima sede del Accenture… «No cambien la sede, no cambien el formato, por favor… Volveré aquí cada año, no lo duden… Ya en serio, he oído que se podría jugar en Hyde Park, Bogotá, no lo sé, pero que se mantenga este torneo. El match play es muy especial y no tenemos muchas ocasiones de jugarlo».


