
Stephen Gallacher (-21) mantiene un tórrido idilio con Dubai desde hace más de una década.
Aunque el escocés tiene más bien poco aspecto de gustarle el desierto, lo cierto es que se encuentra cómodo entre rascacielos y dunas de arena. Por ello, no es extraño verle liderar el Omega Dubai Desert Classic con tres golpes de ventaja sobre el sudafricano Richard Sterne a falta de 18 hoyos…
Gallacher ‘pisó’ Dubai por primera vez en el año 2000 y acabó cuarto. Fue su primera declaración de intenciones, aunque aquella edición no se celebrara en el Emirates Golf Club, sino en el Dubai Creek. Desde entonces, ha jugado en el emirato doce veces con un notable balance. Sólo falló el corte en dos ocasiones y ha registrado tres top ten, dos en los últimos dos años (10º, 2010 y 2º, 2011).
El pelirrojo, sobrino del mítico Bernard Gallacher, confía en romper el cántaro a la decimotercera. No sabemos si el líder es supersticioso, aunque nada mejor para combatir el mal fario que la magia que ha mostrado hoy el escocés sobre el Emirates. Ponía la guinda a una estratosférica vuelta de 62 golpes, su mejor resultado como profesional, con una excepcional sacada de búnker en el hoyo 18 para eagle. Déjenle sitio ya en la antología de los mejores golpes de 2013. Estaba a 35 metros, con el green recibiendo cuesta abajo y el agua por detrás. No se puede hacer mejor ese golpe. De no entrar se habría quedado dada. Fabuloso.
Y no ha sido el único gran momento de Gallacher en el día. Su primer eagle (lleva cuatro en toda la semana) llegó en el hoyo 13, par 5. Descerrajó un portentoso drive (estrena palo esta semana tras romper el antiguo en Qatar) que le dejó a tiro de hierro 8 del green. Estuvo a punto de hacer el albatros. La bola se quedó a un metro y bingo para el caballero.
El despliegue de Gallacher está siendo tan fantástico que no debe temer a la superstición. Mucho menos en Dubai, un lugar al que no sólo viene de año en año para jugar al golf, sino que también visita por vacaciones y en Navidad. No hay mejor escenario para conseguir su segunda victoria en el Circuito Europeo. Sería, además, curioso. Su primer y único triunfo fue en St. Andrews, su casa, en 2004. Así que estaría bien que repitiera en otro entorno familiar.
Sea como fuere, a Gallacher, al que Dubai parecía hacerle hoy su particular ‘homenaje escocés’ con una fina y constante lluvia que ha caido durante toda la vuelta, le espera un domingo de cuchillo entre los dientes. La previsión asegura que va a soplar el viento con mucha fuerza. Así que agárrense. Su ventaja es cómoda, pero no definitiva. Sterne, a tres golpes, ha aguantado como ha podido el zurriagazo de Gallacher. Ha hecho 66 golpes, una gran vuelta por mucho que haya quedado oscurecida por la exhibición del líder. A cinco golpes está el danés Thorbjorn Olesen y ya a siete aparecen el chileno Felipe Aguilar, el indio Jeev Milkha Singh y el inglés Tommy Fleetwood. Los españoles se han quedado frenados en esta tercera jornada. El mejor es Sergio García (-10).


