Inicio Grandes Circuitos El poder del plátano, la divertida anécdota con ‘Larrazábal’ y el tatuaje
tres momentos divertidos que dejan la rueda de prensa de Carla Bernat tras ganar el ANWA

El poder del plátano, la divertida anécdota con ‘Larrazábal’ y el tatuaje

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Carla Bernat celebra la victoria junto a su caddie Rinko Mitsunaga en el green del 18 de Augusta National
Carla Bernat celebra la victoria junto a su caddie Rinko Mitsunaga en el green del 18 de Augusta National

Las reacciones al triunfo de Carla Bernat en Augusta National han sido innumerables y el primero que ha querido felicitar a la española ha sido José María Olazábal, presente en la victoria de la jugadora de Castellón de la Plana.

Han preguntado a la española por el emotivo abrazo que se ha dado con el doble ganador del Masters: «Me ha felicitado y me ha dicho que ha podido ver gran parte de la jornada. Significa mucho para mí porque es un símbolo en España».

La campeona reconoce que estaba especialmente nerviosa por un momento divertido que había ocurrido hacía justo doce meses: «Estaba tensa porque justo el año pasado, al verlo después de jugar, ¡le llamé por el apellido equivocado! Le dije “Larrazábal” en lugar de “Olazábal”. Me dijo: “Ese no soy yo.” Y yo: “¡Lo siento!”, ha contado entre risas la española. Los nervios la traicionaron hace doce meses, pero el abrazo de hoy lo compensa todo.

Otra de las grandes figuras de la jornada es Rinko Mitsunaga, su coach assistant de Kansas State University y que esta semana le ha hecho de caddie.

«La victoria es gracias a ella. Rinko sabe como llevarme y gestionarme. Estoy muy agradecida por que haya llevado mi bolsa estos tres días. A veces es muy difícil tratar conmigo en el campo de golf. Me pongo nerviosa, y me pregunto dónde está mi bola, y cuando llego a la bola de golf, todo va bien, pero ella es la que me acompaña hasta ahí. Así que ella es la que me escucha quejarme, oh, ese fue un mal tiro, qué fue eso, ya sabes y hace un gran trabajo realmente bueno escuchándome y tranquilizándome todo el tiempo. Sin ella, no creo que hubiera podido ganar».

La complicidad entre ellas ha sido patente a lo largo de todo el torneo y camino del green del 13 ha sido muy evidente. Se les ha visto reírse mucho. Recordando la conversación Carla reconoce que justo se acababa de tomar un plátano y Rinko se ha reído del poder que el plátano le ha dado para afrontar el par cinco: «Además, también hablábamos del que caddie que ayer me acompañó en la vuelta de prácticas, que la verdad es que era muy intenso. Quería que supiera todo del campo. Me hizo patear el mismo putt tres veces. Y yo: “Vale”, y él: “Otra vez, solo una más.” Al recordarlo nos hemos reído».

La jugadora de 21 años también ha tenido palabras hacia Jon Rahm, uno de sus grandes ídolos: «Por cercanía Jon es mi gran referente, porque él también fue a la BLUME, dicen que tenemos swings que se parecen y me comparan a veces con él en la mentalidad que tengo de querer lograr mis objetivos».

Por último han preguntado a la española cómo tenía pensado celebrar el triunfo. Tras contar la cena que quiere hacer y su intención de quedarse al Masters ha sorprendido la jugadora con un regalo que se quiere conceder: «Buena pregunta. Quiero cenar con toda la gente que ha venido a verme. También me gustaría quedarme a ver el Masters, pero no sé si podré. Y quizás un tatuaje… ya veremos. (Risas). Estaba pensando en la flor de Augusta, pero tengo que decidir. Es una gran decisión». Si hay un gran día para inmortalizar sin duda este es uno de ellos.