
– Hace tiempo que Gonzalo Fernández Castaño decidió tomarse su carrera profesional sin prisas, si es que alguna vez las tuvo…
El madrileño ha ido cumpliendo etapas con precisión de relojero y ahora ha llegado el momento de dar zarpazos en las grandes citas. Este es el primer año que Gonzalo juega todos los torneos importantes de la temporada (Grandes y WGC). Precisamente, los Campeonatos del Mundo nunca se le han dado demasiado bien, aunque no ha jugado tantos (sexta aparición). Su mejor resultado ha sido un 55º en el Bridgestone y en el Cadillac, ambos esta temporada.
– Ernie Els ha igualado hoy su mejor marca en los primeros nueve hoyos de una vuelta, sumando 29 golpes. Siete birdies. Ha terminado haciendo 63 golpes. Dicen quienes más lo conocen que su obsesión ahora es el Masters de Augusta, pero a nadie le amarga un dulce cuando aún quedan más de cinco meses para tan señalada cita, y mucho menos en un WGC.
– Resulta curioso observar el rostro de Louis Oosthuizen cuando está en su burbuja, pegando yemazo tras yemazo. Ni siquiera termina de convencerle un tiro desde 150 metros cuando ‘sólo’ la deja a un par de metros de la bandera. Pero no hay que confundirlo con el menor atisbo de prepotencia. De hecho, tampoco se vuelve loco cuando el disparo no es tan bueno.
– A los grandes jugadores se les mide, sobre todo, en los momentos más delicados. Hoy Bubba Watson se ha ido dos veces al agua en el hoyo 15, donde ha arriesgado más de la cuenta tratando de cazar de dos el green en este par 5. Una mala estrategia y una sobresaliente aceptación del error. Todavía salvaba un gran triple bogey y, acto seguido, le hacía birdie al 16.
– Álvaro Quirós sigue sufriendo de lo lindo en el campo. Cada noche, cada mañana, recompone la figura y sale a luchar. Una actitud encomiable, no cabe duda, porque además quiere jugar la Final de Dubai y necesita meterse entre los sesenta primeros. Pero lo cierto es que necesita un reseteado más profundo. Apagar la máquina y volver a encenderla. Butch Harmon espera.
– Otro que ha conseguido darle la vuelta a la tortilla. Francesco Molinari iba en caída libre el jueves después de sus primeros trece hoyos (cinco más en ese parcial). Luego se estabilizó y fue capaz de reducir a la nada sus niveles de frustración para acabar con un eagle y un birdie en los tres últimos hoyos, lo que sumado a su vuelta de hoy lo sitúan en un parcial de seis bajo par en veinte hoyos.
– Cuando el joven Olesen se pone, se pone. Y da miedo: ahí están esos seis birdies en sus últimos siete hoyos del día (acabó por el 9). Este danés es carne de Ryder Cup…


