La Guardia Civil ha logrado recuperar la estatua dedicada a Severiano Ballesteros que fue sustraída en Pedreña hace algo más de una semana. La operación culminó con la detención de un joven de 22 años en el barrio santanderino de La Albericia, según adelantó El Diario Montañés. La escultura, cuyo valor ronda los 30.000 euros, fue localizada en un trastero y, aunque se encontraba fragmentada, los investigadores han confirmado que se conservan todas sus piezas, lo que abre la puerta a una posible restauración.
El robo fue denunciado el pasado 19 de enero por el Ayuntamiento de Marina de Cudeyo, lo que activó de inmediato un dispositivo policial con un objetivo claro: evitar que la obra acabara fundida. Desde el primer momento, esa posibilidad fue considerada una amenaza real, dadas las características del material y el tipo de delito.
Durante los primeros días se manejaron distintas hipótesis, entre ellas un acto vandálico o un robo por encargo. Sin embargo, conforme avanzó la investigación, la opción que cobró mayor fuerza fue la del hurto de metal para su posterior venta como chatarra. Esa línea marcó el rumbo de las actuaciones policiales.
Para cerrar cualquier vía de salida, la Guardia Civil reforzó los controles en chatarrerías, centros de reciclaje y desguaces, no solo en Cantabria, sino también en comunidades limítrofes como Asturias y el País Vasco. Esa presión resultó decisiva para impedir que la estatua fuera colocada en el mercado ilegal.

La relevancia del caso y el valor histórico y emocional de la escultura motivaron que la investigación pasara a manos del grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cantabria. El análisis de movimientos y matrículas permitió comprobar que los vehículos relacionados con el robo no habían abandonado la región tras los hechos, aunque posteriormente se detectaron desplazamientos sospechosos hacia Vizcaya.
Ese dato aceleró la intervención policial ante el riesgo de que la obra pudiera ser destruida. Finalmente, los agentes procedieron a la detención del principal sospechoso, quien colaboró indicando el lugar donde se ocultaban los restos de la estatua. En el registro se recuperaron la cabeza intacta y el tren inferior completo, mientras que el torso y los brazos habían sido cortados con herramientas radiales y preparados para su venta entre otros restos metálicos.
Según la reconstrucción de los hechos, la estatua fue arrancada de su emplazamiento durante la madrugada, entre las tres y las cuatro, y trasladada utilizando dos vehículos. El detenido, vecino de Santander, permanece a disposición judicial, mientras la investigación sigue abierta y no se descarta la implicación de más personas.
Desde el Ayuntamiento de Marina de Cudeyo han señalado que ahora se abrirá una fase técnica para evaluar el estado de la escultura y determinar si su reconstrucción es viable. El alcalde, Pedro Pérez Ferradas, ha avanzado que en los próximos días se celebrarán reuniones con especialistas, así como con la familia y la fundación del golfista, para decidir los pasos a seguir.
El suceso ha vuelto a poner de manifiesto el fuerte vínculo entre la figura de Severiano Ballesteros y su municipio natal. Más allá del perjuicio material, el objetivo de las autoridades locales es devolver la estatua a su lugar y preservar la memoria de uno de los grandes referentes del deporte español.



