
El Commercial Bank Qatar Masters está en la rampa de salida. Buen momento para mirar a izquierda y derecha a la caza y captura de favoritos…
A la hora de hacer pronósticos qué mejor que preguntar a los que más saben. Y uno de ellos es, sin duda, Ernie Els. El sudafricano lo tiene claro.
Está relajado en la sala de prensa del Doha Golf Club. Se toma su tiempo y finalmente se lanza. «Es muy difícil hacer pronósticos en un torneo de golf y mucho más cuando estamos a principio de temporada, pero si tuviera que elegir a uno claramente diría Louis Oosthuizen, que viene de ganar en Sudáfrica, y Sergio García, que ganó el año pasado en Johor». Els no se fía de Sergio. Nadie le preguntó ni le sacó el nombre. García vuelve a intimidar.
El español trata de mantener la misma línea de la segunda mitad de 2012. Los recuerdos son recientes: Sergio García tomo en agosto pasado la determinación de prescindir de un caddie profesional de élite. Se trataba de recuperar el mando de su propio juego y el compromiso con las decisiones que se toman en el campo. Así que se le vio durante unos cuantos torneos con el librito del campo en las manos, midiendo pasos y echando cuentas. El resultado fue apoteósico, puesto que en la primera cita ganaba el Wyndham. Y hasta llegó a jugar la Ryder Cup con su amigo Wayne Richardson en la bolsa.
Una vez conseguido el objetivo, Sergio vuelve a llevar en la bolsa a un caddie de élite, Greg Hearmon, que ya estuvo junto a él a partir de la Ryder, precisamente, y que ya había trabajado con el español hace años. Y es el caddie sudafricano quien vuelve a darle todas las medidas. Eso sí, el jugador español trata de mantener bien fresca la lección aprendida: al final, cada decisión debe ser suya y sólo suya.
Por lo demás, reconoce que está en un buen momento y le pide a los dioses del golf un poco de viento sobre el Doha Golf Club, que siempre le da un punto de picante que a él le viene bien. Acabó el año 2012 con una victoria en Malasia y la mejor vuelta de su carrera, aquel 61 de la última jornada. Así que no ha cambiado nada en el tiempo que ha estado trabajando antes de viajar a Qatar. Hoy se ha notado bien durante el Pro-Am, pero quiere verse en competición: “estoy bien, la verdad, pero hay que verse con la presión de la competición”, explica.


