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Hay dos hoyos en Irlanda que se jugarán tal y como los diseñó Old Tom Morris

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El Lahinch Golf Club es la sede del Irish Open que arranca este jueves. No es un campo cualquiera. No es un campo más. No son otros 18 hoyos en Irlanda. Se trata de una joya con una historia que debe emocionar a todo aficionado al golf que se precie.

Se encuentra en el condado de Clare, en la costa oeste, cerca de Limmerick, y es conocido como el St Andrews de Irlanda. No, no es ninguna exageración, ni una campaña comercial barata. El primer partido de golf que se jugó en estas tierras bañadas por el Atlántico Norte data del 15 de abril de 1892. Hace 127 años. Se enfrentaron un teniente de la Royal Force Británica llamado William McFarlane y un comerciante de Limmerick de nombre William F. McDonnell. En aquellos inicios el campo era de nueve hoyos y estaba marcado con estacas y plumas.

En 1895 deciden invitar al Viejo Tom Morris para que visite el terreno y estudie la posibilidad de levantar un campo de 18 hoyos. Hay flechazo. Se enamora del lugar al primer vistazo. Aseguran las crónicas de aquel tiempo que Morris lo calificó como el recorrido más natural que había visto en su vida. Realizó el diseño y allí lo dejó para el resto de los tiempos. Así nació el Old Course.

Pero la rica historia de Lahinch no acaba aquí. En 1926 aparece en el terreno otra personalidad: Alister Mackenzie. Le encomiendan la tarea de hacer 18 hoyos sobre lo que ya había hecho Old Tom Morris. Es decir, hablamos de un campo de golf, la sede de este Irish Open, manufacturado por dos de los principales genios de este deporte. Por un lado, Morris, uno de los grandes pioneros, y por el otro Mackenzie, el creador, junto a Bobby Jones, del Augusta National. ¿Qué más se puede pedir?

Con el paso del tiempo, como es lógico, el campo se ha sometido a muchas renovaciones y reconstrucciones. La más importante la realizó Hawtree en 1999. Obviamente, el recorrido ha cambiado mucho respecto al aspecto original que le dio Morris, sin embargo, aún hay dos hoyos que permanecen intocables. Son el 4 y el 5. Se les podría haber metido mano, ya que hay margen seguro en los tiempos actuales para mejorar en cierto modo su diseño, sobre todo con la llegada de la nueva tecnología, sin embargo, el club irlandés se ha empeñado a lo largo de las décadas, y ha conseguido, que se mantenga igual que en su diseño original.

Así las cosas, los distintos jugadores que esta semana disputen el Irish Open, disfrutarán de una joya y, además, estarán pisando historia viva del golf cuando se enfrenten a los hoyos 4 y 5 del Old Course de Lahinch. Es la primera vez que este legendario campo irlandés acoge una prueba del European Tour. Sí ha sido sede de campeonatos amateurs locales y entre los jugadores que han ganado aquí están Padraig Harrington, Graeme McDowell, Darren Clarke o Paul McGinley, por citar sólo algunos nombres. Casi nada.

Por cierto, en el logo del campo aparece una cabra y no se extrañen si esta semana, en la retransmisión de televisión, ven alguna durante el juego. Fueron introducidas en los años 50 del siglo pasado por un caddie del club que vivía cerca de allí y se han convertido en un icono.