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Gonzalo tiene una cuenta pendiente con su colchón

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Gonzalo Fernández-Castaño se ha marchado del Blue Monster con una sonrisa en la boca y una cuenta pendiente. La sonrisa es agridulce, es cierto que ha terminado con una ronda bajo par (70 golpes), igualando su segundo mejor resultado aquí en cuatro años, pero no es menos cierto que el balance de la semana no puede ser bueno, especialmente porque sus expectativas eran mucho más altas.

Esta semana, eso sí, le ha servido para reconciliarse con Doral. “Este campo me gusta mucho más, pero no he jugado bien, el anterior no lo podía ni ver”, explica. De lo que no ha conseguido aún librarse es de esa especie de maldición que le acompañaa cada vez que juega casa. “No sé muy bien qué pasa, pero cuando duermo en mi cama no juego bien… Creo que mi mejor resultado ha sido un top ten en Madrid”, explicó con una sonrisa a la Federación de Golf de Madrid.

En cualquier caso, Gonzalo se marcha del Cadillac con mejores sensaciones y una visión más optimista para las próximas citas, concretamente el Arnold Palmer de Bay Hill, dentro de dos semanas. El madrileño ha pateado hoy de cine, poniendo de manifiesto que las sesiones con Dave Stockton le están sentando muy bien. La bola le rueda fenomenal y tira todos los putts con intención, buscando el hoyo. Ayer todo se nubló y así es más difícil calibrar, pero hoy empezó metiendo un buen putt de 3,5 metros en el 1 para birdie y, a partir de ahí, ha sido casi un festival: gran putt para par en el 3 de casi cuatro metros; muy bueno en el 6, también para par de unos 2,5 metros; en el 8 para birdie desde dos metros; en el 11 para par, de unos dos metros; en el 12 para birdie, de tres metros y en el 16 para birdie, de casi tres metros.

Su juego largo no termina de estar fino, sobre todo desde el tee. Le cuesta coger pista, aunque hoy ha compensado con hierros muy buenos. Este campo, además, te lleva con la soga al cuello como no estés bien desde la salida, pero a poco que enderece la madera grande, Gonzalo estará muy arriba en los próximos torneos, porque se le ve muy cómodo en los greenes.

Gonzalo se marcha con ganas de revancha. Le tiene ganas al campo, al torneo y… a su colchón. El año que viene será.