Este jueves comienza el Portugal Masters en el Oceanico Victoria Golf Course (Vilamoura, Portugal)…
La primera edicion, disputada hace un año en el mismo campo, se saldó con un auténtico festival de birdies y tarjetas bajo par. Los bombarderos se sienten cómodos en este recorrido con cuatro pares cinco y dos pares cuatro más o menos llegables desde el tee…
De hecho, si analizamos los primeros cladificados el año pasado todos son grandes pegadores, además de excelentes jugadores: Steve Webster (que ganó con -25, casi nada…), Karlsson, Hanson, Vancsik, Westwood, Ross Fischer, Kaymer (que se hizo un 61 el jueves con siete birdies y dos pares en los segundos nueve…), Schwartzel y, por supuesto, nuestro Álvaro Quirós, que fue el mejor de los españoles.
Y hablando de Quirós. Él es precisamente es pegador más duro del circuito y tiene excelentes recuerdos de este torneo y de este campo. El año pasado acababa de salir de una grave lesión de muñeca cuando se plantó en tierras lusas casi reapareciendo tras meses de paro forzoso (había jugado una semana antes en Madrid, donde no pasó el corte). Con la maquinaria aún por rodar, se salió del mapa con un -16 (hasta los últimos hoyos aspiró a entrar entre los cinco primeros), destrozando el campo desde los tees, ya que las escapadas, por lo general, tampoco penalizaban demasiado en muchos hoyos.
Fue un aviso, porque este año el de Guadiaro llega en un gran momento a Vilamoura (fue cuarto en Madrid) y, con la espontaneidad y naturalidad que lo caracterizan, ya ha dejado bien claro que está dispuesto a dar el pelotazo en Portugal o en Castellón y convertirse en el séptimo español que acceda al Volvo Masters. Pero, como es lógico también, la organización se va a cubrir en esta ocasión las espaldas. no se quiere recibir otro -25 así como así.
¿Qué medidas se han tomado 'contra' Quirós y compañía? Bien, para empezar, el rough que defiende las calles es este año sensiblemente más largo y profundo, lo suficiente como para hacer pensárselo un poco más desde el tee. Además, los greenes están también más rápidos (11 marcaba el stipmeeter el lunes, por 10 del año pasado), porque el año pasado se embocó desde todas las posiciones, y eso a pesar de que son más o menos ondulados. Por último, el recorrido también se ha alargado respecto a hace doce meses. Sólo han sido algo más de cien metros, pero estratégicamente distribuidos.


