Colombia ya tiene su primer Grande. Amateur, cierto. Pero Grande de todas, todas. María José Marín, Majo para su gente más cercana, ha escrito hoy con letras de otro su nombre en la historia del deporte de su país tras conquistar este sábado la victoria en el Augusta National Women’s Amateur. Ha ganado porque ha sido la mejor. Nadie le ha regalado nada. Su tarjeta de 68 golpes en el Augusta National en la ronda definitiva lo dice todo.
También se recordará esta edición de 2026 por la enésima tragedia en el Amen Corner. El penúltimo descalabro. La protagonista es la joven californiano Asterisk Talley. Era líder del torneo empatada con Marín cuando se produjo el hundimiento. Una víctima más del hoyo 12. Angustias lo llama Miguel Ángel Jiménez. Y no es para menos. Ha pinchado en el tee como líder y ha salido de allí sin opciones de victoria tras cometer un fatídico cuádruple bogey. Se protegió en el tiro a green y terminó en el búnker del fondo. Desde ahí, sacada infernal, ya que al fondo, en la línea de la bandera, espera sedienta el agua. Hay que jugar a quedarse corto. Sí o sí. Incluso en el antegreen. Asumir el bogey y a otra cosa.
Sin embargo, Talley ha sido agresiva, su sacada ha salido suelta y, efectivamente, ha terminado en el arroyo. Después, decisión errónea. En lugar de ir a la zona de dropaje, al otro lado del agua, y dejarse un tiro a green de unos 50 metros con el agua de nuevo por delante, ha optado por repetir el golpe desde la arena. Ahora, con la dificultad añadida de que al dropar, cosa lógica, la bola se le ha quedado un poco asentada. Su cuarto golpe ha terminado de nuevo en el agua. Al sexto ya sí ha ido al área de dropaje y ha firmado un gran approach y putt para ‘7’. Se acabó el torneo. La penúltima víctima del 12. Siempre habrá una última.
Hasta ese momento, lo cierto es que Asterisk había dominado la última ronda con mano firme. Había empezado muy bien, con tres birdies en los hoyos 1, 3 y 4. A partir de ahí, ha jugado más bien a amarrar, lógico por otro lado, pero sin cometer errores. El primero ha llegado en el 11, con un tripateo que no entraba en ninguna ecuación. Ha hecho bogey, el primero del torneo. Lo siguiente ha sido el drama del 12. Así es Augusta, en un visto y no visto, adiós a todo.
Al tiempo que esto sucedía, Majo Marín firmaba un gran birdie en el 13 y se colocaba con -14. Es decir, entre dos hoyos habría pasado de estar uno por detrás de Talley a cinco por delante de ella. De -13 había caído a -9. El torneo estaba ya en manos de la colombiana, pues Meja Ortengren, la tercera que salía con más opciones en esta última ronda, se había quedado ya muy atrás con dos bogeys en los hoyos 11 y 12. Además, en el 7 pagó muy cara su mala salida con un doble bogey. Demasiados errores para una última ronda de un torneo.

De pronto, la española Andrea Revuelta, compañera de partido este último día de Marín (también lo fue de la campeona Carla Bernat el año pasado) quedaba como su principal rival. La madrileña, algo apagada en los primeros nueve hoyos, ha sacado toda su clase a pasear en los últimos nueve de Augusta, cuando todo se decide. Ha firmado un birdie estratosférico en el 11, con un magnífico putt, y ha estado a punto del hoyo en uno en el 12, rozando el borde izquierdo del hoyo y dejándola dada para birdie. Ha hecho uno más en el 13 y ha presentado su candidatura, aunque siempre lejos de Marín, a cuatro golpes. Ella estaba con -10 por el -14 de María José.
Sea como fuere, Augusta siempre te abre una puerta y para la española lo ha hecho en el hoyo 15. Ahí ha estado su torneo. Al menos, su última oportunidad. Marín ha jugado muy conservadora, se ha dejado un tercer tiro muy incómodo (muy parecido al que condenó a Francesco Molinari en el último Masters de Tiger Woods) y ha acabado haciendo bogey. Mientras, Revuelta, agresiva como sólo ella sabe serlo, ha buscado el green de dos con la madera y la ha dejado al fondo en el antegreen. Ha pateado para eagle. Era difícil, sin duda, pero ahí estaba la oportunidad. Incluso haciendo birdie se colocaba a dos golpes con tres a jugar. Todo en el aire. Sin embargo, Andrea ha hecho tres putts en el momento más inoportuno. El bogey de Marín ya no dolía tanto porque sólo había perdido un golpe y mantenía tres de margen.
En el hoyo 16 se ha terminado de decidir todo. La colombiana de 19 años de León ha pegado un golpe soberbio, la ha puesto en la parte alta de green y la propia caída la ha ido llevando mansamente hasta dejarse un putt de birdie de dos metros que ha metido con temple. Otra vez cuatro golpes de ventaja y torneo finiquitado. Antes, es de justicia decirlo, ha firmado tres recuperaciones de máxima categoría en los hoyos 10, 12 y 14. Ahí ha estado el meollo de su enorme triunfo.
Gran victoria para María José Marín, la Universidad de Arkansas y toda Colombia. No es una casualidad. Es la consecuencia de mucho trabajo y muy buen golf. No olvidemos que Majo es la Número 7 del ranking mundial, y mejorará con esta conquista, y la vigente campeona de la NCAA entre otros muchos reconocimientos. Sudámerica encuentra un diamante.
Honores para Andrea Revuelta. La madrileña ha completado su mejor actuación en el ANWA. Ha sido segunda en solitario con otra vuelta de 68 golpes en Augusta. Para ella queda, además, ese momentazo en el 12, con su casi hoyo en uno. Además, magnífica ronda final de Paula Martín (-7), 69 golpes, para terminar en la novena posición.
En Augusta, un año más se habla español, de Colombia y de Castilla.




Gran crónica.
Pero sólo dos apuntes.
Talley, no triputteo el 11. La mandó al búnker de la derecha, y no logró salvar el par, aunque casi la enchufa desde la arena.
Mariajo no es de León, es de Cali
Un saludo amigos.