TEN-GOLF EN EL MADRID MASTERS
No, no se preocupe. Esta no es una crónica pseudo-nostálgica en busca de tiempos mejores…
Más bien se trata de un tributo a una gran jornada de golf. La tercera ronda del Madrid Masters ha sido brillante, con muy buenos golpes y birdies a go-gó.
De los 70 jugadores que han desafiado hoy al Club de Campo, 22 han firmado 'sesentas'. El recorrido es un par 71, así que hagan ustedes el cálculo. Hemos visto dos 62 (Ricardo González y Pablo Larrazábal), dos 65, cuatro 66, seis 67… Bien es cierto que las condiciones han sido bastante buenas. La lluvia caída, nada excesivo, ha ablandado los greenes y han facilitado los tiros que buscaban el trapo. La preparación del campo también favorece a los birdies, con un rough apenas perceptible. No obstante, no se crean que el campo iba tirando los birdies por las esquinas. Ni mucho menos.
De hecho, algunos jugadores han comentado que ha sido nada fácil controlar el viento, ya que estaba muy cambiante, especialmente en el tramo final del recorrido. Álvaro Quirós, por ejemplo, aseguraba a los compañeros de Golf + que en el 14 ha tenido que comprobar tres veces la dirección del viento porque no se lo creía.
Se han visto muchos tiros que han sobrevolado los greenes. Esto es por el viento y también por la altura de Madrid. Los jugadores del circuito Europeo vienen de jugar en Escocia, al nivel del mar, y aquí cambia mucho la cosa. La bola en altura vuela mucho más y alguno jugadores como Carlos del Moral reconocía que tenían que jugar un palo menos del habitual. Es decir, en distancias donde habitualmente agarran el hierro 6, en Madrid están utilizando el 7.
Esta jornada de birdies nos ha dejado un torneo muy bonito para la ronda final de mañana. El líder es Charl Schwartzel (-14) con un golpe de ventaja sobre el argentino Ricardo González. El sudafricano se siente a gusto con el vuelo de la bola en Madrid. El año pasado ganó el Open de España, celebrado en el Centro Nacional de la capital española. Entonces (abril de 2007) Schwartzel salió el último día con -11, a tres golpes del primero, Carlos Rodiles. Se fabricó una excepcional remontada.
El destino ha querido que Pablo Larrazábal tenga en su mano 'vengar' mañana al bueno de Rodiles. La situación es exacta. El barcelonés tiene -11 y saldrá a remontar. Hay una diferencia, respecto al año pasado. Larrazábal podrá presionar mucho más a Schwartzel, ya que juega en el mismo partido porque se saldrá de tres en tres.
La presencia española en cabeza es muy notable. Carlos del Moral (-10) saldrá en el penúltimo partido con muy poco perder y todo por ganar. Nacho Garrido (-8) también tiene opciones. Está más retrasado, pero el madrileño se conoce cada rincón de este recorrido como la palma de su mano y ya ha demostrado que es capaz de hacer vueltas muy bajas. Además, este año está mostrando un nivel de juego muy bueno y sólido. "He dado un salto de calidad respecto a los dos últimos años. El Volvo Masters es algo que tengo en mi cabeza, pero muy atrás. Hasta que no se acerquen los últimos torneos no lo piensas. Sólo quiero hacer mañana una buena vuelta y ver dónde acabo", señaló también a Canal +.
Otro que está fino es Álvaro Quirós (-7). El de Guadiaro ha arrancado hoy otro 66 al campo, como ayer. "Algo ha cambiado desde The Belfry, lo noto. Estoy jugando muy bien de tee a green, pero con el putt he estado pobre, no digo mal, sino pobre", explicaba. Mucho cuidado con Álvaro porque si hay algún jugador capaz de plantarse mañana un 62 o menos ése es él. Sólo falta que le cuadre todo y puede meter mucha presión desde atrás.
Muy bien día también para Eduardo de la Riva (-6) y Rafa Cabrera Bello (-5), mientras que Santi Luna (-6) ha hecho una ronda de par que, al menos, le permite mantenerse entre los 15 primeros.
Chema Olazábal (par) sigue aguantando. Hoy ha hecho una vuelta de par tras un buen comienzo. En los primeros nueve hoyos iba dos abajo, pero después vinieron tres bogeys y un birdie. El vasco se está probando. Él mejor que nadie sabrá cómo son sus sensaciones, pero a nosotros nos encanta verlo ahí, al nivel de los mejores y pasando cortes.
Pablo Martín ha sido la mala noticia del día. Su gran vuelta de ayer y su sonrisa se han convertido hoy en otro día duro en la oficina. Sigue ajustando su juego. Si algo se ha demostrado en el Club de Campo es que tiene en sus manos y su cabeza vueltas bajas de sobra. Ahora sólo le falta la regularidad.


