La vida en el Korn Ferry Tour puede llegar a ser muy estresante. Hasta la fecha de han celebrado 18 torneos en la segunda división del circuito americano en la presente temporada. De todos ellos, sólo dos se han ganado con un resultado de un dígito, y en ambos casos fue con -9. En los 16 restantes se ha tenido que llegar como mínimo al -17 para levantar el trofeo, seis veces fue necesario llegar a -20 o menos y hasta en una ocasión el vencedor se marchó hasta un -30 de locos. La media de golpes, por tanto, para ganar un torneo de Korn Ferry Tour es de casi -20. O lo que es lo mismo, hay que cabalgar a lomos de un cinco menos diario para tener opciones de campeonar.
Seguimos con los datos fríos. Si quitamos los dos resultados de -9 y el de -30, obviamente las excepciones de la temporada, resulta que la media para ganar es de -20,6, es decir, un poco mejor que cinco menos cada día. Y vamos más allá: si echamos un vistazo a la media total de golpes de los jugadores del Korn Ferry Tour esta temporada, aparece que 21 están por debajo de 69 golpes y 90 por debajo de 70. Para que se hagan una idea, en el PGA Tour sólo hay un jugador que baja de 69 golpes y se llama Scottie Scheffler (que por cierto en su día fue Número Uno del Korn Ferry Tour, qué raro) y apenas 35, casi un tercio, andan por debajo de 70.
Arrojados a la mesa los datos, entenderán el estrés que sufren los golfistas que militan en el Korn Ferry Tour con el sueño de lograr una de las 20 tarjetas del PGA Tour que se reparten a final de año. No hay tutía. Toca hacer muchísimos birdies. Hay que pisar el acelerador a fondo y no mirar atrás. Y ahora, otro giro de tuerca, métanse en la piel de Pablo Ereño, que sufre este mismo estrés pero aumentado por mil porque sólo juega la mitad de la temporada. Recuerden que se incorporó al circuito a través del PGA Tour University tras acabar sus estudios en UCLA y recién hecho profesional.
La situación no es fácil de manejar. De hecho, lo más complicado es bajarla al suelo y no dejarse llevar por ese ritmo demencial de rondas bajas. Pablo confiesa que en cierto modo pagó ese peaje en sus tres primeros torneos donde falló el corte. Es difícil quitarse de la cabeza la idea de que haciendo pares estás perdiendo terreno. Algo así te puede afectar mentalmente y hasta trastocar tu manera habitual de enfocar los torneos y las estrategias en cada hoyo, asumiendo quizá más riesgos de los debidos.
Esta enseñanza ya está grabada a fuego en el golfista madrileño, único español en el Korn Ferry Tour. De hecho, lo aplicó en su cuarto torneo, donde pasó su primer corte y firmó tres rondas de golf buenísimas. «Fue un pequeño ajuste mental. Decidí mantener al margen los resultados y centrarme en hacer mi juego, tirando a las banderas donde realmente sentía que podía hacerlo y buscando el centro de green donde no tocaba. Si después metes un putt largo, pues genial», asegura Pablo a Ten Golf.
Esto que cuenta sucedió en el Highland Springs Country Club, donde se jugó el Price Cutter Charity Championship presented by Hiland Dairy Foods la semana pasada. Ereño entregó tres tarjetas de 67, 69 y 68 y se colocó en el top 25 a falta de 18 hoyos. Y no sólo eso, encadenó 47 hoyos sin cometer un solo error. El domingo no le terminaron de salir bien las cosas con una vuelta de 73 golpes que hizo bajar al puesto 47º. Sin embargo, las conclusiones han sido positivos. Ha sido definitivamente un paso adelante. «Las dos claves de la semana pasada han sido que he trabajado muy duro en los últimos días en el ‘ball striking’, que es mi principal cualidad y no había estado muy bien, y esa parte mental. Me encontró mucho más cómodo con mi juego, pegando mejor a la bola, más compenetrado con el caddie y funcionó bien la idea de ir a mi juego con independencia de lo que esté ocurriendo en la clasificación, teniendo claro mi plan y cumpliéndolo a rajatabla», explica.
Con esos primeros puntos de la temporada sumados el domingo en Misuri, Pablo se ha colocado en el puesto 199º del ranking del Korn Ferry Tour. El objetivo más inmediato es meterse entre los 156 mejores para disputar el primero de los cuatro torneos que integran las Series Finales del Korn Ferry Tour. Quedan ocho pruebas para completar el calendario, cuatro regulares y esas cuatro Series Finales. Para jugar la segunda Serie Final hay que estar entre los 144, para la tercera entre los 120 y la gran final la juegan únicamente los 75 primeros, que son a su vez los que mantienen la tarjeta para el año que viene.
¿Qué necesitaría por tanto Pablo Ereño en los próximos cuatro torneos para cumplir con cada uno de los objetivos que tiene por delante: jugar la primera Serie Final, meterse en la segunda, en la tercera, la cuarta y mantener la tarjeta o acabar entre los 20 primeros?
– Puesto 156º (Primera Serie Final): Está a 43 puntos. Suma esta cantidad quien acaba en el puesto 21º en solitario en los torneos regulares.
– Puesto 144º (Segunda Serie Final): Está a 66 puntos. Suma 70 puntos el jugador clasificado en la 11ª posición.
– Puesto 120º (Tercera Serie Final): Está a 110 puntos. Los suma el 5º en solitario.
– Puesto 75º (Cuarta Serie Final y mantener la tarjeta): Está a 227 puntos. El 2º clasificado se lleva 300. El tercero suma 190. Un segundo empatado con uno le podría servir.
– Puesto 20º (Tarjeta del PGA Tour): Está a 674 puntos de Álvaro Ortiz, ahora mismo vigésimo en el ranking. La victoria otorga 500 puntos, por lo que está a algo más de un triunfo (triunfo y un tercero, por ejemplo) de esa posición.
Un buen objetivo para Pablo Ereño en los cuatro próximos torneos sería acabar dentro del top 10. Para eso ya no hay que pensar en hacer cinco menos todos los días. La media del top 10 en el Korn Ferry Tour es de -14, aproximadamente. Es exigente, pero desde luego menos estresante. Entre un tres y cuatro menos podría valer. Cierto es que Pablo, al tener sólo la mitad de la temporada, anda un poco más necesitado, pero mentalmente podría ser un acierto no ponerse un objetivo tan ambicioso como el de ganar… y quién sabe si al final, piano a piano, hasta se acaba dando.
En cualquier caso, la mejor noticia, conocida ya con pelos y señales la radiografía de Pablo Ereño en el Korn Ferry Tour, es que saber que se encuentra mucho mejor tanto de juego como mentalmente. Esa comodidad y ese jugar a lo que mejor sabe hacer son las claves del éxito.



