– El próximo miércoles el capitán del equipo estadounidense de la Ryder Cup, Keegan Bradley, hará púbicas sus seis elecciones para completar el equipo de las barras y estrellas que jugará como anfitrión en Bethpage dentro de un mes (26-28 septiembre). De alguna manera su decisión final pivota en torno a la posibilidad de incluirse él mismo dentro del equipo, rescatando la figura de capitán/jugador, que no se daba desde que Arnold Palmer la ejerciera por última vez en 1963.
– (Abramos aquí un paréntesis de información histórica. En realidad, el capitán estadounidense casi siempre compaginó las dos tareas en todas las Ryder Cup, desde la primera en 1927 y hasta aquella edición de 1963. Sólo dejaron de hacerlo Walter Hagen en 1937 y Ben Hogan en 1949, aunque ambos ya habían ejercido antes como capitanes/jugadores; Hagen, en concreto, en las primeras cinco ediciones de la competición. En el bando europeo pasó algo muy similar. Hubo muchos capitanes/jugadores desde aquella primera edición de 1927 y hasta la de 1961, en la que ocurrió por última vez en la figura de Dai Rees. Desde entonces, nunca más).
– Keegan Bradley puntualizaba ayer, una vez finalizado el TOUR Championship, que en los últimos tiempos no ha hablado casi nada con sus vicecapitanes al respecto de las seis elecciones. “Estoy seguro de que ellos si han hablado mucho a mis espaldas, creo que querían dejarme tranquilo esta semana compitiendo, así que ahora hablaremos y tomaremos decisiones”, dijo. En 48 horas, como máximo, hará la pertinente ronda de llamadas a todos los candidatos. Da la sensación de que él no está demasiado por la labor de incluirse, aunque nada es descartable desde el mismo momento en que él no lo ha descartado públicamente todavía…
¿Y quiénes son esos candidatos a los que tendrá que llamar en las próximas 24 ó 48 horas? Con casi total seguridad recibirán la temida o ansiada llamada, según la noticia que les den, los diez jugadores que terminaron entre los puestos 7º y 16º de la clasificación Ryder. A saber, según el orden establecido en dicha tabla: Justin Thomas, Collin Morikawa, Ben Griffin, Maverick McNealy, Keegan Bradley (él no se va a llamar a sí mismo, obviamente), Brian Harman, Andrew Novak, Cameron Young, Patrick Cantlay y Sam Burns.
Ni siquiera parece razonable añadir a esta lista algún jugador de LIV Golf. Una vez que DeChambeau se metió entre los seis mejores y se ganó la plaza, los siguientes estadounidenses en el ranking de la liga saudí son Talor Gooch y Patrick Reed. Ambos han ganado uno torneo cada uno este año en LIV, pero no parece que ello les conceda más crédito que a ninguno de los chicos con los que Bradley ha estado conviviendo todo el año.
– Morikawa tenía la etiqueta de fijo, pero su no inclusión podría ser la gran novedad. No está jugando bien: su paso por los play offs de la FedEx ha sido más bien gris (22º, 33º y 19º) y sus declaraciones de ayer, el finalizar el TOUR Championship tampoco son precisamente tranquilizadoras: “Igual que el año pasado. Hubo cosas buenas, cosas malas… Así ha sido este año. Tengo que hacer algunos cambios. Aunque no quiera cambiar, tengo que hacerlo. Son años frustrantes en los que siento que llego con una actitud positiva y, al mirar atrás, me pregunto qué podría haber hecho mejor. Es un poco desafortunado terminar el año así”, señalaba algo sombrío. No obstante, no se auto descarta de ningún modo para Bethpage: “No he estado jugando muy bien, pero creo que soy un gran aporte para ese equipo. Ojalá reciba una llamada positiva de Keegan”, señalaba.
– Puestos a descartar y contando con que Bradley no se incluya finalmente entre las seis elecciones, el primer nombre que todo el mundo ha borrado de la lista es el de Andrew Novak, honestamente. En su condición de novato aspirante seguramente tenía que demostrar algo más que ese sexto puesto en el FedEx St. Jude, primer play off. Ayer, al finalizar el TOUR Championship nadie le preguntó por la Ryder, algo que sí se hizo con el resto de candidatos…
– Justin Thomas es un fijo. Hace dos años fue llamado sin siquiera haberse metido en los play offs de la FedEx Cup. Esta vez ha ofrecido mucho más. “Hace dos años tuve mucha suerte. Son situaciones distintas. Esta vez he acabado séptimo u octavo en la clasificación, así que me siento bien al respecto, aunque cualquier cosa puede pasar, todo está en manos del capitán”, decía ayer.
– Los números de Patrick Cantlay en la Ryder avalan su candidatura. Ha jugado dos ediciones y en ocho partidos ha sumado 5,5 puntos. Además, tiene más peso dentro del vestuario de lo que muestra su aparente perfil bajo en público. Y su esprint final ha sido convincente, luchando hasta el último suspiro por la FedEx Cup en Atlanta.
– Ben Griffin, Maverick McNealy, Sam Burns, Cameron Young y Brian Harman también se postulan, todos ellos consideran que cuentan con opciones, aunque ninguno esté completamente seguro, según se traduce de sus declaraciones.
– Griffin, por ejemplo, ha señalado que “van a ser 24 a 48 horas de mucha ansiedad. No diría que estresantes, porque me siento demasiado afortunado como para estarlo. Pero definitivamente ansioso por ver si me gané un lugar en ese equipo o si Keegan cree en mí”.
– Cameron Young, incluso, reconoce abiertamente que sería una gran decepción no estar en Bethpage. “Sí, obviamente no tengo ni idea de cuándo recibiré la llamada ni de qué dirá. De cualquier manera, tengo muchísimas ganas de entrar en ese equipo. Si la llamada sale mal, en mi opinión, será un poco difícil de aceptar. Siento que he hecho todo lo posible para entrar”.
– Brian Harman apela a ese carácter único de la Ryder que él ya ha experimentado. “Es un poco extraño: estamos aquí jugando por tanto dinero y todos esos trofeos, y para algunos de nosotros, esos equipos lo significan todo. La Ryder Cup es importantísima y un evento increíble”.
– Y Burns o McNealy, casi con idénticas palabras, muestran su apoyo incondicional a Bradley pase lo que pase en las próximas 48 horas. “Nadie tiene más ganas que él de ganar la Ryder, así que hará lo que sea mejor para el equipo”. Hoy el capitán y sus vicecapitanes cerrarán la lista, así que la suerte de todos ellos está sobre la mesa ahora mismo…



